«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Zlin lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zlin pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Zlin puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
12 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Jihlava fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
David Pavelka y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Antonín Křapka estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Antonín Křapka, y el técnico lo permitió.
El nombre de Lucho García ha aparecido en conversaciones de las que Cartagena no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Boca Juniors, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Estudiantes lo dice, y a nadie en Cartagena le divierte adivinarlo.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Cartagena irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benito estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
0‑3 para Gimnàstic, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
El acuerdo con Sevilla está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Pablo De Blasis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cartagena preguntó y Alavés dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pedro Álvaro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aridane Hernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo28/12/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Fernando Prieto ante una sala que ya las había oído.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Cartagena pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nacho, y el técnico lo permitió.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.48 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Pablo De Blasis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aridane Hernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
21 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.37 en la ficha, y la afición del Cartagena se fue a casa repitiendo un nombre.
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nacho está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Pablo De Blasis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pedro Álvaro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Julen Azkue, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aridane Hernández estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Cartagena, otra semana sin la firma de Aridane Hernández.
Cartagena ha hecho la llamada a Tigre. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Manuel Panaro está en marcha