Nemanja Gudelj y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Luka Ramírez no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Getafe tampoco lo escondía nadie.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Juanmi está en ella.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Betis defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luis Fernández entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Johan Mojica: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Getafe necesitando que juegue como si nada de eso importara.
A los 23 ha tomado un sitio en lugar de recibirlo, y a otro le toca buscar algo que decir al respecto. En Getafe tienen una decisión que no hizo falta tomar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Nemanja Gudelj estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ha tenido bastante ruido. Si el Getafe puede ser un sitio más tranquilo para él, o si la única cura es marcharse a donde las tertulias sean más amables, es cuestión de los próximos meses.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ramón Terrats entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo16/11/2026
Orel Mangala se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Getafe lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Unionistas queda fuera y Getafe avanza, con el 2‑1 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Partido03/11/2026
Juanmi lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 92. Juanmi encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Unionistas pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Getafe, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Getafe cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Getafe puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Getafe lo saben.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
13 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Villarreal defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
El banquilloFede Vico llama a la puerta del técnico
A Getafe se le acabó el tiempo con Zaragoza. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Getafe escucha una frase así exactamente como está construida.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Getafe, y 1 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.