La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Nemanja Gudelj estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ha tenido bastante ruido. Si el Getafe puede ser un sitio más tranquilo para él, o si la única cura es marcharse a donde las tertulias sean más amables, es cuestión de los próximos meses.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ramón Terrats entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo16/11/2026
Orel Mangala se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Getafe lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nemanja Gudelj y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Getafe nadie finge estar haciéndolo.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Luka Ramírez ante una sala que ya las había oído.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Andrés García está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Nemanja Gudelj estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Luka Ramírez, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
A Getafe se le acabó el tiempo con Zaragoza. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Getafe escucha una frase así exactamente como está construida.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Getafe, y 1 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Betis conserva a su hombre, y Getafe vuelve a una lista con un nombre tachado.
Getafe ha acudido a Rayo Vallecano con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $11.9M: un club que quiere a Isi Palazón lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Getafe cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Getafe cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Getafe reconocería. Los sábados se nota.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Getafe no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.