Palabras en el entrenamiento del Burgos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Curro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En el Burgos todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Grego Sierra está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jon Karrikaburu firme algo — un contrato en Burgos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Castellón, y hay un hombre en el vestuario de Burgos que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Tras 11 partidos, Burgos vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 11 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Deportivo La Coruña; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Dani Sánchez y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/03/2027
David González choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Logan Costa le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Javier Molina tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Grego Sierra, y el técnico lo permitió.
Cada toque se pesa, cada declaración se disecciona, cada error se repite en bucle. Hay jugadores que crecen con eso; a otros los acaba en silencio; nadie sabe cuál es cuál hasta después.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Burgos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Curro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Burgos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Eibar. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Burgos, y 7 partidos en 27 dicen que se ha ganado que le escuchen.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
La oferta de Getafe por Ander Cantero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Burgos ha hecho la parte difícil con Cultural Leonesa, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dani Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Curro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matías Arezo, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Grego Sierra está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jon Karrikaburu. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Burgos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/11/2026
José Gragera choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Burgos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Grego Sierra está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jon Karrikaburu. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Mateo Mejía
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Jon Karrikaburu lo produjo, y el 8.53 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores02/11/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Grego Sierra: 8.40
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.40 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Burgos la escuchó como otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Calificado con 7.70. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Javier Molina fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jon Karrikaburu: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Burgos necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nadie en el Burgos insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
En breve
Notas de los jugadoresLa tarde pasó por los pies de Víctor Mollejo
Palabras en el entrenamiento del Burgos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Curro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dani Sánchez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Filip Stanković, y el técnico lo permitió.
Plantilla12/10/2026
14 caras nuevas y el Burgos todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcelo Expósito está en ella.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Burgos puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Ander Cantero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Curro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Calificado con 7.78. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Veo todos los partidos de Burgos desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Castellón sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Javier Molina sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Burgos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Ander Cantero: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
7.99, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Burgos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y David González estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.