Hugo Zarco, 37 años, hace retroceder el reloj: 7.99
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.99 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cacereño lo saben.
Miguel Berlanga estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/04/2028
Lesión muscular y 16 días de baja para José Alonso
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Cacereño hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Justin-Noël Kalumba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo17/04/2028
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Leo Rubio fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cacereño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cacereño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cacereño no han contestado, que también es una forma de contestar.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 19 acciones, 7.16, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Miguel Berlanga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla03/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Cacereño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Raúl Sanchís está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cacereño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 29 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Justin-Noël Kalumba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Emi, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Agustín Pérez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 53 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 53 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cacereño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Justin-Noël Kalumba estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Calificado con 7.87. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo28/02/2028
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Leo Rubio, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Miguel Berlanga entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
111 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cacereño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cacereño, y no se va a retirar.
Miguel Berlanga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Cacereño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Justin-Noël Kalumba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Cacereño preguntó y Mallorca dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Pontevedra fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Deco, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresEmi fue la diferencia para el Cacereño
Objetivos de mercadoUna cesión de Federico Redondo está en marcha
Miguel Berlanga estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla20/12/2027
Javier Hyjek choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nono y Cacereño acuerdan 2 años más.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Nono tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Deco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«La firma más fácil de mi carrera.» Hugo Zarco y Cacereño acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla04/10/2027
Palabras en el entrenamiento del Cacereño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Justin-Noël Kalumba está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En el Cacereño todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Leo Rubio tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
A Deco le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
Notas de los jugadoresAlex Monerris lo gana desde el banquillo
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Jurgi Oteo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cacereño pueden fingir no haber oído.
Miguel Berlanga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Castellón le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Deco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que César Gómez está en ella.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Kensly Vázquez y Cacereño acuerdan 3 años más.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cacereño lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Hyjek, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Deco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Raúl Sanchís sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cacereño pueden fingir no haber oído.
$1.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Gijón pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Agustín Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Elche conserva a su hombre, y Cacereño vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joserra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Cacereño lo saben, y también todos los que lo ven.
$1.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Gijón pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Facundo Romeo está viviendo esa versión en el Cacereño, y suele notarse en el primer mes.
Joserra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que César Gómez está en ella.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Cacereño no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Deco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una lesión de rodilla de las peores para César Gómez
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cacereño pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Joserra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Plantilla10/05/2027
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Cacereño
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Iván Fernández fue lo mejor de cualquiera de ellos.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Leo Rubio tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Joserra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Deco, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que César Gómez está en ella.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Cacereño tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tenerife se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo01/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Leo Rubio salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Javi Barrio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javi Barrio, y el técnico lo permitió.
88 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cacereño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Fueron 10 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se tragan el 139% de los ingresos de Cacereño
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Joserra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Leo Rubio tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Cacereño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Javi Barrio está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.