«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alavés pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Alavés lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Jon Pacheco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Legia paga $18.7M, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
La grada11/01/2027
La afición se rebela por la venta de Lucas Boyé por $18.7M
Se va al Legia, el club tiene $18.7M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Alavés ha hecho la parte difícil con Racing Santander, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Viktoria Plzen lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Jon Pacheco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Alavés ha sido explícito sobre la situación de Antonio Blanco, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Marcel Ruiz
El banquilloAntonio Sivera se lleva el toque del técnico
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Carles Aleñá quiere fútbol continental; si el Alavés puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Alavés sabe decir en qué semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El banquillo21/12/2026
Antonio Sivera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Alavés lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alavés pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
1‑1 ante Valencia, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Carlos Benavídez marcó, fue calificado con 7.68 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Alavés la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Alavés escucha una frase así exactamente como está construida.
Jon Pacheco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Antonio Blanco le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
El banquillo02/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Hugo Álvarez ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abde, y el técnico lo permitió.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Antonio Blanco estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Beltrán, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Alavés, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Hugo Álvarez no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Alavés tampoco lo escondía nadie.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Lucas Kruspzky
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alavés preguntó y Almería dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Rodríguez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alavés, y no se va a retirar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Rodrigo Insúa está viviendo esa versión en el Alavés, y suele notarse en el primer mes.
Alavés preguntó y Deportivo La Coruña dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 24 de alta y 0 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Alavés hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Jon Pacheco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pablo Ibañez, y el técnico lo permitió.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Alavés sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mariano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La persecución de Santiago Beltrán terminó con $1.9M cambiando de manos y River Plate sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Santiago Beltrán lo ha hecho, en Alavés, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Alavés escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lucas Boyé y Alavés acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alavés cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Pablo Ferrer lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Alavés donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
$1.9M sobre la mesa de River Plate. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Alavés escucha una frase así exactamente como está construida.
Antonio Blanco y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Facundo Garcés quiere fútbol continental; si el Alavés puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mariano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Una consulta de cesión a San Lorenzo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
En breve
El banquilloLucas Boyé llama a la puerta del técnico