Una lesión de rodilla de las peores para Víctor Eimil
73 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pontevedra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Pontevedra tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pontevedra pueden fingir no haber oído.
Adrián Expósito y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Ibiza conserva a su hombre, y Pontevedra vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
A Rayo Vallecano le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
82 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pontevedra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Pontevedra tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Nota de 8.02: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se llevan el 119% de lo que ingresa Pontevedra
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Víctor Eimil se lesiona los ligamentos de la rodilla: 89 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 89 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Jorge Cestero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ander Vidorreta, y el técnico lo permitió.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Biel Lorenzo tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facu Ballardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una lesión de rodilla de las peores para Víctor Eimil
98 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pontevedra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Biel Lorenzo tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo14/12/2026
Benjamín Garay se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Pontevedra lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nadie en el Pontevedra insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
107 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pontevedra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 18 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Víctor Eimil se lesiona los ligamentos de la rodilla: 116 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 116 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Facundo Tancredi lo produjo, y el 8.50 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Alain Ribeiro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se tragan el 110% de los ingresos de Pontevedra
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Eso es lo que quiero cada semana. No el resultado: la manera en que fueron a por él». El entrenador, tras el 2‑0, hablando ya del siguiente.
Plantilla30/11/2026
Alberto Gil choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Víctor Eimil se lesiona los ligamentos de la rodilla: 123 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 123 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Jorge Cestero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Cabezazos, bloqueos, entradas, intercepciones: 15 en total, y ni un gol a su espalda. De esas actuaciones que no salen en el resumen y ganan partidos.
El banquillo23/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Biel Lorenzo eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Pontevedra?
130 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pontevedra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Jorge Cestero y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla16/11/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Pontevedra
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
A Gino Aguirre le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Una lesión de rodilla de las peores para Víctor Eimil
137 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pontevedra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Villarreal avanza y Pontevedra se vuelve a casa, con el 1‑3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Pontevedra tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pontevedra hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Jorge Cestero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ponferradina se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Biel Lorenzo ante una sala que ya las había oído.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Jorge Cestero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Cestero, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Biel Lorenzo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alberto Gil estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pontevedra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Jorge Cestero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Plantilla14/09/2026
Alberto Gil choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una lesión de rodilla de las peores para Edu Sousa
38 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pontevedra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes se han dado la mano con Central Norte; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $130.0K: un club que quiere a Marco Carrascal lo suficiente como para preguntar dos veces.
$130.0K sobre la mesa de Cartagena. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Alain Ribeiro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pontevedra ofreció $130.0K; Hércules dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.