La racha sin perder llega a 17. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 16 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Real Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Real Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
Partido04/05/2030
El Real Madrid convierte su casa en un mal sitio para visitar
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Bukayo Saka y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla06/05/2030
Yan Diomandé está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.53 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Real Madrid no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Franco Mastantuono.
En breve
Notas de los jugadoresEz Abde los va pasando de uno en uno
82 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Real Madrid pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
$122.0M sobre la mesa de Sevilla. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Real Madrid ha acudido a Betis con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La persecución de Aitor Paredes terminó con $10.0M cambiando de manos y Athletic Bilbao sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Zaragoza pasó página, Franco Mastantuono se reincorpora a Real Madrid, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
En breve
PlantillaUn traspaso que Jon Martín habría hecho gratis
DirectivaCierra el mercado en Real Madrid: 5 de alta, 10 de baja
Athletic Bilbao ha acudido a Betis con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Álex Berenguer no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Real Madrid pagó $10.0M y Athletic Bilbao lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Directiva04/02/2030
Athletic Bilbao cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 2; bajas, 6; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Athletic Bilbao escucha una frase así exactamente como está construida.
Lautaro Di Lollo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Athletic Bilbao volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Valencia ya no venda.
La oferta llegó a Villarreal esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bilbao Athletic nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Bilbao Athletic la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bilbao Athletic pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
Selton estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Jon De Luis está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Selton entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Bilbao Athletic pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Selton y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.88 y 2 participaciones.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Fueron 6 paradas, y al menos tres que no tenían por qué serlo. Los diez jugadores de campo le deben una ronda, y lo saben.
Notas de los jugadores17/12/2029
Nicolás Ortiz, 17 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.61
Un 7.61 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 17. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eneko Ebro, y el técnico lo permitió.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Ortiz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Aimar Duñabeitia puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Jon De Luis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Real Madrid Castilla mantuvo la ventaja 4 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Bilbao Athletic contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Ortiz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Bilbao Athletic saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Regates completados: 10. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
1 para Jon De Luis, calificado con 7.88, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Eneko Ebro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Bilbao Athletic de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Aitor Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eder García entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Bilbao Athletic puede pedir y sube el sueldo que Mikel Santos puede exigir.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Elijah Gift firme algo — un contrato en Bilbao Athletic o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Selton la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.99 en la ficha, y la afición del Bilbao Athletic se fue a casa repitiendo un nombre.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Beñat Prados y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Bilbao Athletic sabe decir en qué semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Selton entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Selton entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Aimar Duñabeitia puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
PlantillaAitor Paredes habla, y el vestuario escucha
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aimar Duñabeitia, y el técnico lo permitió.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Bilbao Athletic tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
Aitor Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Selton acaba de subir en él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Selton entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La oferta se quedó lejos y en Bilbao Athletic no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Mercado03/09/2029
Tan cerca: el traspaso de Leo Vera muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Algeciras pasó página, Leo Vera se reincorpora a Bilbao Athletic, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Jon De Luis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Selton entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Bilbao Athletic de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Bilbao Athletic ha hecho saber al mercado que Jon De Luis está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Algeciras esperando con una camiseta. En Bilbao Athletic nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Elijah Gift la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Eneko Ebro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La oferta de Betis por Alexis Cuello se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Bilbao Athletic no han contestado, que también es una forma de contestar.
1 para Beñat Prados, calificado con 7.83, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Aitor Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un nombre más en la lista: Betis ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alexis Cuello. La respuesta de Bilbao Athletic no ha cambiado. De momento.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Bilbao Athletic tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
La oferta de Racing Ferrol por Nico Serrano se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El nombre de Adrián Pérez ha aparecido en conversaciones de las que Bilbao Athletic no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Adrián Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos han dejado de fingir: Málaga hará la llamada por Efe Korkut esta semana. En Bilbao Athletic tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
Plantilla09/07/2029
Efe Korkut choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Aimar Duñabeitia le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aimar Duñabeitia entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alexis Cuello firme algo — un contrato en Bilbao Athletic o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Bilbao Athletic tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Mikel Santos acaba de subir en él.
La oferta de Mallorca por Aitor Paredes se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Jon De Luis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jon De Luis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
MercadoIker Varela tiene permiso para buscarse otro sitio
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Notas de los jugadores28/05/2029
Nadie sobre el césped estuvo cerca de Nico Serrano
7.95, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Bilbao Athletic tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alexis Cuello entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ibai Sanz firme algo — un contrato en Bilbao Athletic o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Bilbao Athletic nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bilbao Athletic nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Selton estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 17 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Alejandro Camacho. 1‑0 ante Eibar, y la ovación final fue sobre todo suya.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Valladolid.
Plantilla23/04/2029
Un joven del Bilbao Athletic se lleva el premio al mejor sub-21
Alejandro Camacho tiene 17 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
En breve
Notas de los jugadoresNico Serrano los encaró todo el partido
Minuto 91, contra Cultural Leonesa, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Bilbao Athletic le dijo a Alexis Cuello que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
A los 17 fue el mejor de todos los de su edad en la categoría durante un fin de semana. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todos lo hacen en silencio.
Eneko Ebro y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Bilbao Athletic tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Ibai Sanz sale de esa comparación dentro del equipo, y el Bilbao Athletic se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Mikel Santos acaba de subir en él.
Bilbao Athletic ha hecho saber al mercado que Aimar Duñabeitia está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Endika Buján será jugador de otro club este fin de semana, y en Bilbao Athletic las despedidas han empezado en voz baja.
Selton estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
9 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
En breve
Notas de los jugadoresJon De Luis cierra la puerta
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Selton: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Bilbao Athletic necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
Jon De Luis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien vio todos los partidos de la categoría este fin de semana y decidió que él fue lo mejor de cualquiera de ellos. Un honor pequeño, y la mayoría de las carreras terminan sin uno.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Endika Buján será jugador de otro club este fin de semana, y en Bilbao Athletic las despedidas han empezado en voz baja.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aimar Duñabeitia, y el técnico lo permitió.
Eder García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Jon De Luis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Ocasiones creadas: 7. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
En breve
PlantillaAitor Paredes habla, y el vestuario escucha
El banquilloEder García, incómodo con el papel que le dan
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Peio Huestamendia, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ibai Sanz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Batido 4 veces y con 3 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Selton y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Manex Gibelalde ha apuntado la fecha.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
0‑3 para Valladolid, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alexis Cuello entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Bilbao Athletic, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Jon De Luis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Selton la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jon De Luis, y el técnico lo permitió.
Le han quitado la capitanía a Iker Monreal. En el Bilbao Athletic lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Aitor Paredes: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Bilbao Athletic necesitando que juegue como si nada de eso importara.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eneko Ebro, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jon De Luis entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Bilbao Athletic tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Nico Serrano ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Bilbao Athletic. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aimar Duñabeitia entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Jon De Luis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Alexis Cuello ha apuntado la fecha.
En breve
Notas de los jugadoresPeio Huestamendia los va pasando de uno en uno
PlantillaAitor Paredes habla, y el vestuario escucha
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aitor Paredes, y el técnico lo permitió.
Xabi Irurita y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bilbao Athletic ha sido explícito sobre la situación de Ibai Sanz, que es más de lo que reciben muchos.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista que quiere un estadio más pequeño, menos cámaras y una grada que no se vuelva en contra. No es debilidad, y rara vez se cuenta como otra cosa.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Notas de los jugadores25/09/2028
Peio Huestamendia, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.76
Un 7.76 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Jon De Luis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Gijón se llevó los puntos tras un 2‑3 que costará explicar en la grada.
Mercado25/09/2028
Alexis Cuello tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Bilbao Athletic ha sido explícito sobre la situación de Alexis Cuello, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Eneko Ebro, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nadie en el Bilbao Athletic insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Alejandro Camacho vuelve a Bilbao Athletic con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Bilbao Athletic tiene que sacar un resultado de donde sea.
Jon De Luis y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Peio Huestamendia sale de esa comparación dentro del equipo, y el Bilbao Athletic se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Eder García ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
La oferta de Belenenses por Ibai Sanz se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Bilbao Athletic pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Racing Ferrol esperando con una camiseta. En Bilbao Athletic nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Bilbao Athletic lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jon De Luis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Bilbao Athletic esa pregunta es más difícil de responder.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Alexis Cuello
Aitor Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ibai Sanz, y el técnico lo permitió.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
La oferta de Andorra por Alexis Cuello se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Bilbao Athletic cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La oferta de Stade Rennais por Selton se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Bilbao Athletic nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Una media de 7.04 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Bilbao Athletic saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Selton y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Bilbao Athletic, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
MercadoLa historia de Elijah Gift se niega a morir