«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Real Sociedad la escuchó como otra cosa.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑2, Héctor Ramírez podía permitirse ser generoso.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Real Sociedad pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
A Job Ochieng le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ander Barrenetxea firme algo — un contrato en Real Sociedad o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloPablo Marín se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Sociedad cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jon Gorrotxategi, y el técnico lo permitió.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Héctor Ramírez podía permitirse ser generoso.
El banquillo30/11/2026
Yangel Herrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Sociedad lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Victoria por 3‑0 ante Tarazona, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Notas de los jugadores09/11/2026
Jon Martín, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.04
Un 8.04 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Sociedad cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Arsen Zakharyan la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Con 5 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Héctor Ramírez ante una sala que ya las había oído.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Real Sociedad tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Real Sociedad la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Sociedad cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
La historia de la ambición al revés, la que nadie cuenta: un futbolista que quiere un estadio más pequeño, menos cámaras y una grada que no se vuelva en contra. No es debilidad, y rara vez se cuenta como otra cosa.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Real Sociedad ha sido explícito sobre la situación de Luka Sučić, que es más de lo que reciben muchos.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Héctor Ramírez no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Real Sociedad tampoco lo escondía nadie.
En breve
El banquilloYangel Herrera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Real Sociedad
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Real Sociedad le dijo a Beñat Turrientes que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo26/10/2026
Aitor Fraga se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Sociedad lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Orri Óskarsson tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Héctor Ramírez no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Real Sociedad tampoco lo escondía nadie.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Real Sociedad saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Toca Espanyol, y hay un hombre en el vestuario de Real Sociedad que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Igor Zubeldia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Aihen Muñoz, y el técnico lo permitió.
Nada en la semana que viene es normal. Athletic Bilbao el sábado, una ciudad que ya ha empezado a hablar de ello, y un vestuario al que no hace falta explicarle lo que significa.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Sociedad, y no se va a retirar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jon Gorrotxategi marcó, fue calificado con 7.42 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Real Sociedad la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Carlos Soler y Real Sociedad acuerdan 4 años más.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Aitor Fraga lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Sociedad, y no se va a retirar.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 18 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Real Sociedad hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Real Sociedad escucha una frase así exactamente como está construida.
Real Sociedad preguntó y Almería dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Aitor Fraga está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Arkaitz Mariezkurrena está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Sociedad, y no se va a retirar.
Alavés pagó $6.8M y Real Sociedad lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Dani Díaz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 4 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
Un nombre más en la lista: VfB Stuttgart ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Álex Remiro. La respuesta de Real Sociedad no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Real Sociedad vuelve a una lista con un nombre tachado.
Igor Zubeldia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Real Sociedad la escuchó como otra cosa.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Yangel Herrera quiere fútbol continental; si el Real Sociedad puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Álex Remiro sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Tobías Andrada está en marcha
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