Raphinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Sevilla trata con un hombre que quiere otro país.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo27/03/2028
Manu Koné se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sevilla lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jarrod Bowen. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Sevilla preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Jarrod Bowen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Peque lo llamará otra cosa en privado.
El banquillo06/03/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Mario Santos salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Sevilla le dijo a Adrià Pedrosa que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Plantilla06/03/2028
5 caras nuevas y el Sevilla todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloRubén Vargas llama a la puerta del técnico
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Danel Sinani será jugador de otro club este fin de semana, y en Sevilla las despedidas han empezado en voz baja.
Raphinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La operación que iba a llevar a Odysseas Vlachodimos al Athletic Bilbao se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Sevilla con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Sevilla escucha una frase así exactamente como está construida.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ionuţ Radu, y el técnico lo permitió.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Sevilla puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sevilla, y 0 partidos en 16 dicen que se ha ganado que le escuchen.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Adrià Pedrosa está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El banquillo06/12/2027
Jarrod Bowen se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sevilla lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Juan Iglesias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ian Pardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo11/10/2027
Dani Pinillos se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Mirandés lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Kevin Chaurand ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloIan Pardo llama a la puerta del técnico
Derrota 1‑3 ante Betis en el único partido que nunca es solo un partido. El trabajo, el colegio, el bar: esta semana no habrá dónde esconderse de este resultado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Sevilla lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Sevilla puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Con 8 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Sevilla, y 0 partidos en 7 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sevilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maroan Sannadi, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mirandés, y no se va a retirar.
Directiva06/09/2027
Cierra el mercado en Mirandés: 19 de alta, 7 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 19; bajas, 7; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
César De la Hoz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Mirandés cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mickaël Malsa: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Mirandés necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Juan Iglesias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mirandés preguntó y Levante dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mariano Fazio estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Valencia le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Viti, y el técnico lo permitió.
Una temporada para mirar al jugador de otro: Miguel Morro llega de Sevilla con algo que demostrar y un billete de vuelta en el cajón. Las buenas cesiones enriquecen a todos; esta empieza el sábado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Sevilla, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Un nombre más en la lista: Mirandés ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Miguel Morro. La respuesta de Sevilla no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Levante conserva a su hombre, y Sevilla vuelve a una lista con un nombre tachado.
Javi Martínez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kike Salas está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Manu Koné firme algo — un contrato en Sevilla o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mirandés, y no se va a retirar.
Ryunosuke Sato estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ian De Filippi y Mirandés acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ian Pardo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Sevilla la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Sevilla cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Sevilla preguntó y Real Madrid dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Sevilla, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Arouna Sanganté sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Sevilla ha sido explícito sobre la situación de Giorgi Kochorashvili, que es más de lo que reciben muchos.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
0‑4 para Real Madrid, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Sevilla sabe decir en qué semana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El banquillo26/04/2027
Jarrod Bowen se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Sevilla lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Los goles siguen llegando desde el destierro de Rafa Mir
17 goles en 26 partidos en Aris Thessaloniki: números que viajan a casa más rápido que él. En Sevilla alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
El gol que puso a Elche por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Sevilla empató, 4 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Sevilla lo saben.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
El banquillo15/03/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Mario Santos no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Sevilla tampoco lo escondía nadie.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Sevilla pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
En breve
Notas de los jugadoresYoussouf Fofana los encaró todo el partido