Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Rubén Rochina está en ella.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Pontevedra.
El banquillo20/12/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jaime Gil no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Pontevedra tampoco lo escondía nadie.
Lo que viene20/12/2027
Pontevedra se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Racing Ferrol llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pontevedra pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Cuzzani, y el técnico lo permitió.
Plantilla06/12/2027
Víctor Eimil choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Jean Ives Valou sale de esa comparación dentro del equipo, y el Pontevedra se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El banquillo06/12/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Jaime Gil eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rodrigo Soria entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresCésar Palacios los encaró todo el partido
Joseba Zaldua estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bautista Biffi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo15/11/2027
Omar Jebali se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Pontevedra lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pontevedra, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Rubén Hernández puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Antonio Montoro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 24 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 24 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Notas de los jugadores25/10/2027
Javier Lozano, 17 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.03
Un 8.03 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 17. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Pontevedra irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Pontevedra ha sido explícito sobre la situación de Tiago Rodríguez, que es más de lo que reciben muchos.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
32 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pontevedra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Adrián Expósito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Mercado18/10/2027
Rodrigo Soria tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Pontevedra ha sido explícito sobre la situación de Rodrigo Soria, que es más de lo que reciben muchos.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pontevedra, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Antonio Montoro se lesiona los ligamentos de la rodilla: 54 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 54 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Notas de los jugadores27/09/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Rubén Rochina: 7.80
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.80 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pontevedra no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Pontevedra ha sido explícito sobre la situación de Adrián Expósito, que es más de lo que reciben muchos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pontevedra lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Huesca. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva06/09/2027
Pasa el cierre con 16 de alta y 14 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Pontevedra hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
La orden ha llegado de arriba y no del banquillo, que es la versión de esta conversación que ningún entrenador disfruta. Alguien de esa plantilla está ya disponible, lo vea así o no quien pone el once.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Raúl Marqueta vuelve a Pontevedra con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Joseba Zaldua y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pontevedra preguntó y Wanderers dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Pontevedra donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Rubén Hernández acaba de subir en él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pontevedra, y no se va a retirar.
El acuerdo con Real Santander está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Jaheden Rocolat Delmas tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Plantilla30/08/2027
Joaquín Rivero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos han dejado de fingir: Real Avilés hará la llamada por Raúl Marqueta esta semana. En Pontevedra tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
Hugo Weckmann se ha ido, en las cuentas hay $3.8M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Pachuca pagó $3.8M y Pontevedra lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Colegiales conserva a su hombre, y Pontevedra vuelve a una lista con un nombre tachado.
Pontevedra ha hecho la llamada a Colegiales. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Sabadell le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Plantilla16/08/2027
Facu Ballardo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Pontevedra pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Pontevedra la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Joseba Zaldua y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Mirandés conserva a su hombre, y Pontevedra vuelve a una lista con un nombre tachado.
«La firma más fácil de mi carrera.» Mateusz Mianowany y Pontevedra acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Plantilla09/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Pontevedra sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Víctor Eimil está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pontevedra ha hecho la llamada a Colegiales. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A Sabadell le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Víctor Eimil de ejemplo
Una lesión de rodilla de las peores para Raúl Marqueta
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pontevedra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Pontevedra, y no se va a retirar.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Una lesión de rodilla de las peores para Raúl Marqueta
46 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pontevedra pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y CE Europa esperando con una camiseta. En Pontevedra nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Pontevedra preguntó y Mirandés dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Soria, y el técnico lo permitió.
Adrián Expósito y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/07/2027
Palabras en el entrenamiento del Pontevedra sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joaquín Rivero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Espanyol: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Hugo Weckmann. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Raúl Marqueta se lesiona los ligamentos de la rodilla: 96 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 96 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Thomas Rearte está viviendo esa versión en el Pontevedra, y suele notarse en el primer mes.
Adrián Expósito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bautista Biffi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pontevedra no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva24/05/2027
En Pontevedra el 106% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla24/05/2027
Facu Ballardo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pontevedra, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Pontevedra. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
En breve
PlantillaDudas sobre Bautista Biffi en los entrenamientos
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Hugo Weckmann lo produjo, y el 8.84 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pontevedra lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
13 acciones combinadas y 7.19. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Adrián Expósito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Jaime Gil tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Plantilla12/04/2027
Facu Ballardo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Yelko Pino de ejemplo
Notas de los jugadoresBrian Andrada los va pasando de uno en uno
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pontevedra no han contestado, que también es una forma de contestar.
Adrián Expósito y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/04/2027
Joaquín Rivero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Jean Ives Valou está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marcos Parriego, y el técnico lo permitió.
El banquillo05/04/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jaime Gil no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Pontevedra tampoco lo escondía nadie.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pontevedra hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Hugo Weckmann la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Pontevedra sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joaquín Rivero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Jaime Gil podía permitirse ser generoso.
En breve
El banquilloBenjamín Garay se lleva el toque del técnico
Notas de los jugadoresVíctor García cierra la puerta
Lo que vieneEdu Sousa se enfrenta a su antiguo club
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pontevedra lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Adrián Expósito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/02/2027
6 caras nuevas y el Pontevedra todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Rivero, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pontevedra hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pontevedra pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Pontevedra ha hecho la parte difícil con Deportivo Riestra, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Hugo Weckmann. 1‑0 ante Real Avilés, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una consulta de cesión a Athletic Bilbao: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 69 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pontevedra pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Adrián Expósito y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pontevedra hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
0‑1 para Cacereño, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva28/12/2026
En Pontevedra el 126% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Pontevedra es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Calificado con 7.92. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Jaime Gil salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
Notas de los jugadoresAdrián Expósito va a repetir esa jugada muchas veces
Adrián Expósito y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pontevedra sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facu Ballardo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Pontevedra, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Benjamín Garay ha apuntado la fecha.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pontevedra no han contestado, que también es una forma de contestar.
Adrián Expósito y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Joseba Zaldua entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Regates completados: 14. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo09/11/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Jaime Gil eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Pontevedra sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alberto Gil está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Pontevedra tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un punto rescatado en el minuto 92 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Adrián Expósito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Jaime Gil no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Pontevedra tampoco lo escondía nadie.
1‑2 ante CE Europa, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Nadie en el Pontevedra insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de César Palacios: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Pontevedra necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Pontevedra ha acudido a Gimnasia y Esgrima con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Adrián Expósito y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cádiz conserva a su hombre, y Pontevedra vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Eduardo Morales ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Pontevedra donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
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Pontevedra preguntó y Atlético Madrid dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Adrián Expósito estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Daniel Romero es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Hugo Martín lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Ibai Montes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Edu Sousa y Pontevedra acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pontevedra cosas que tardan más de una semana en retirarse.
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