Iban 21 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lucas Ríos lo produjo, y el 8.84 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
20 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Cartagena tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada26/02/2029
La afición se organiza contra la directiva de Cartagena
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Directiva26/02/2029
El silencio de arriba empieza a sonar en Cartagena
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Diego Gaitán será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ander Martín estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
18 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Cartagena tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Luis Rioja y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Cartagena, y 3 partidos en 33 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cartagena nadie finge estar haciéndolo.
Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Cartagena ha acudido a Real Madrid con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Madrid conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Cartagena ha hecho la parte difícil con Almería, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Luis Rioja y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Zamora pagó $510.0K y Cartagena lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lucho García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luis Rioja entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Iván González de ejemplo
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Marco Carrascal será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Santiago López García quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oriol Soldevila, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Villarreal, y hay un hombre en el vestuario de Cartagena que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
En el Cartagena todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Samuel Vázquez, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Samuel Vázquez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 130 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 130 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cartagena lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
$4.4M sobre la mesa de Banfield. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Cartagena ofreció $3.4M; Betis dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
La oferta de FCSB por César Gelabert se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $6.3M porque Nico Serrano es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Girona quería más de $7.8M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Cartagena estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $901.1K: un club que quiere a Santino Crego lo suficiente como para preguntar dos veces.
Luis Rioja estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.13 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Pape Guèye marcó, fue calificado con 7.90 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
César Gelabert y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 39, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Martín Aguirregabiria, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en Cartagena
Notas de los jugadoresLuis Rioja los va pasando de uno en uno
El banquilloUn error, y Lucho García todavía lo paga
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7.92, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Burgos se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
Plantilla24/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cartagena lo saben.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cartagena, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Cartagena la escuchó como otra cosa.
Luis Rioja estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Alê y Cartagena acuerdan 1 años más.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Martín Aguirregabiria será jugador de otro club este fin de semana, y en Cartagena las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla10/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Diego Gaitán.
El banquillo10/04/2028
El técnico no ha terminado de olvidar el error de César Gelabert
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo10/04/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Cristian Medina no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Cartagena tampoco lo escondía nadie.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Cartagena?
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cartagena nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Rubén Serrano ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
La historia favorita de todo periódico y la menos favorita de todo entrenador. Lo ocurrido «se está tratando internamente», que es lo que dicen los clubes cuando preferirían que nadie volviera a preguntar.
Un 1‑0 ante Córdoba, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla03/04/2028
Samuel Vázquez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Cartagena ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores13/03/2028
La edad todavía no ha alcanzado a Ben Davies: 8.31
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.31 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Martín Aguirregabiria ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ben Davies. 2‑0 ante Mallorca, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla13/03/2028
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nota de 8.10: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo13/03/2028
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Cristian Medina fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cartagena escucha una frase así exactamente como está construida.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Cartagena es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
1‑2 para Gijón, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla28/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Cartagena donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
El banquillo28/02/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Cristian Medina ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloUn error, y Yanis Rahmani todavía lo paga
Notas de los jugadoresAnder Martín no encontró nada
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cartagena, y no se va a retirar.
Directiva07/02/2028
Pasa el cierre con 2 de alta y 0 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Cartagena hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Cartagena lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Espanyol, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 6 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cartagena escucha una frase así exactamente como está construida.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
1 para Pape Guèye, calificado con 7.92, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Luis Rioja y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Lucho García quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Cartagena preguntó y Cremonese dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Pape Guèye. 1‑0 ante Hércules, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla10/01/2028
Samuel Vázquez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Dos goles y un 8.38 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Cartagena estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cartagena pueden fingir no haber oído.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. César Gelabert quiere fútbol continental; si el Cartagena puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Luis Rioja y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: César Gelabert. 3‑2 ante Racing Ferrol, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Murcia conserva a su hombre, y Cartagena vuelve a una lista con un nombre tachado.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
César Gelabert estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Yanis Rahmani. 1‑0 ante Valladolid, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Ruiz, y el técnico lo permitió.
La carrera de un portero se cuenta en los partidos en los que nadie marcó, y Lucho García ya acumula 25 en 218 encuentros. En ese número no hay nada de suerte.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Cristian Medina podía permitirse ser generoso.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Eibar se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla20/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Cartagena sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samuel Vázquez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cartagena nadie finge estar haciéndolo.
El banquillo20/12/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Cristian Medina ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Cartagena escucha una frase así exactamente como está construida.
Luis Rioja y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Benito ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cartagena pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cartagena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Huesca se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
Plantilla29/11/2027
Samuel Vázquez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo29/11/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Cristian Medina ante una sala que ya las había oído.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Burgos.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Pape Guèye no pudo hacer
Notas de los jugadoresLuis Rioja los encaró todo el partido
Nacho se lesiona los ligamentos de la rodilla: 102 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 102 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Luis Rioja estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Cristian Medina tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
109 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cartagena pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Cartagena puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Ruiz, y el técnico lo permitió.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Cartagena tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
El banquillo15/11/2027
Higinio se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cartagena lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Samuel Vázquez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
139 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cartagena pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.39, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores18/10/2027
Luis Rioja, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.22
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.22 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cartagena lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cartagena nadie finge estar haciéndolo.
147 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cartagena pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Luis Rioja y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samuel Vázquez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergio Ruiz, y el técnico lo permitió.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Cartagena tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Luis Rioja estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
500 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alen Sherri, y el técnico lo permitió.
Plantilla27/09/2027
Samuel Vázquez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.