Víctor Villacañas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 99 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 99 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cacereño lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. César Gómez será jugador de otro club este fin de semana, y en Cacereño las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Nico Conesa ya tiene su respuesta de Cacereño; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Plantilla11/10/2027
Raúl Sanchís choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Cacereño, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
123 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cacereño pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y César Gómez lo hizo ante Tarazona. 3‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Cacereño.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. César Gómez lo produjo, y el 9.22 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Cacereño preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla20/09/2027
Raúl Sanchís choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Víctor Villacañas se lesiona los ligamentos de la rodilla: 131 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 131 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Cacereño sabe decir en qué semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Miguel Berlanga y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
Notas de los jugadoresMamadou Loum cierra la puerta
138 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cacereño pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cacereño pueden fingir no haber oído.
Directiva06/09/2027
Pasa el cierre con 12 de alta y 9 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Cacereño hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Mamadou Loum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cacereño preguntó y Cádiz dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Javi Díaz ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javi Díaz, y el técnico lo permitió.
El acuerdo con Villarreal está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Getafe lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Cacereño preguntó y Córdoba dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Wilfrid Kaptoum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Cacereño sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Javier Hyjek está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Getafe: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Cacereño esa pregunta es más difícil de responder.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cacereño lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Kensly Vázquez y Cacereño acuerdan 3 años más.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Cacereño lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cacereño ha hecho la llamada a Getafe. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Cacereño ha hecho la llamada a Alavés. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Deco, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cacereño hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Plantilla12/07/2027
Rubén Sanchidrián se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cacereño lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Albacete; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
$4.6M sobre la mesa de Las Palmas. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Albacete quería más de $940.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Mamadou Loum y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Sabadell pagó $350.0K y Cacereño lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javi Matilla, y el técnico lo permitió.
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cacereño pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cacereño todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Las Palmas quería más de $4.6M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Getafe ha aceptado el dinero. Lo que Cacereño no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
El acuerdo con Castellón está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
39 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cacereño pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
$4.6M sobre la mesa de Las Palmas. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Cacereño ofreció $2.5M; Alavés dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
$940.0K sobre la mesa de Albacete. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cacereño pueden fingir no haber oído.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Directiva01/02/2027
Pasa el cierre con 0 de alta y 0 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Cacereño hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Atlético Madrid lo dice, y a nadie en Cacereño le divierte adivinarlo.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Cacereño nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cacereño cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Wilfrid Kaptoum, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Cacereño sobre quién trabaja