Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 9 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Girona no han contestado, que también es una forma de contestar.
Bryan Gil y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Girona escucha una frase así exactamente como está construida.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 6 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Paulo Gazzaniga y Girona acuerdan 2 años más.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Luken Ríos tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
Notas de los jugadoresBryan Gil los va pasando de uno en uno
Spezia ha aceptado el dinero. Lo que Girona no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Un nombre más en la lista: Marbella ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Donny van de Beek. La respuesta de Girona no ha cambiado. De momento.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Lo que viene16/08/2027
Girona se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Athletic Bilbao llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
La oferta de Antequera por Alejandro Francés se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Girona lo saben.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Girona ha sido explícito sobre la situación de Juan Carlos Ortíz, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
El banquilloIván Morante se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 66 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Girona pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Girona la escuchó como otra cosa.
Girona preguntó y Barcelona dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nico Paz firme algo — un contrato en Girona o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La oferta llegó a Cagliari esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La oferta de Antequera por Alejandro Francés se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Mercado12/07/2027
Puede que el Girona no pueda darle a Nico Paz lo que quiere
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Nico Paz quiere fútbol continental; si el Girona puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Un nombre más en la lista: Antequera ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Donny van de Beek. La respuesta de Girona no ha cambiado. De momento.
20 encuentros, 0 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Girona ya no es si juega, sino a quién desplaza.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dodô, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Iván Morante está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Girona, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nadie titula sobre un profesor particular. Tampoco hace falta explicar qué le pasa a un fichaje que se pasa dos años siendo el hombre con el que nadie puede hablar en la comida.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Markel Lozano, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 17. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Víctor Ortega salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Plantilla10/05/2027
Ismael Athuman choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Zamora lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álex Marcelo, y el técnico lo permitió.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Markel Lozano: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Zamora necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
El banquilloDylan Duran llama a la puerta del técnico
Notas de los jugadoresJuanma Herzog cierra la puerta
PlantillaIván Morante habla, y el vestuario escucha
Abde estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo19/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Víctor Ortega salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Loren Burón está en ella.
Markel Lozano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juanma Herzog, y el técnico lo permitió.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.02, y ni una objeción en todo el estadio.
El banquillo12/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Víctor Ortega ante una sala que ya las había oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zamora, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sergio López está en ella.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mirko Ladrón de Guevara y Zamora acuerdan 4 años más.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Gael Camarena está viviendo esa versión en el Zamora, y suele notarse en el primer mes.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Zamora le dijo a Iván Morante que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Víctor Ortega tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
Notas de los jugadoresDani Merchán no arrancó nunca
El banquilloEl técnico pone a Jaime Sancho de ejemplo
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zamora, y no se va a retirar.
Real Avilés se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Zamora sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álvaro Romero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Iván Morante: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Zamora necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Hércules esperando con una camiseta. En Zamora nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zamora ha hecho la parte difícil con Unionistas, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hércules conserva a su hombre, y Zamora vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zamora, y no se va a retirar.
Zamora preguntó y Racing Santander dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Luis, y el técnico lo permitió.
A Mario Losada le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Veo todos los partidos de Zamora desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Burgos sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Brodi Hughes lo ha hecho, en Girona, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Girona, y 2 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Girona no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Girona, otra semana sin la firma de Brodi Hughes.
Brodi Hughes firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Girona. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.