Ousséni Bouda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Dos horas a la semana con un profesor: lo menos glamuroso que hay en San Jose Earthquakes y lo que decide si un fichaje extranjero sigue aquí dentro de dos años.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En San Jose Earthquakes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Preston Judd estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ousséni Bouda estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ronaldo Vieira, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Jose Earthquakes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los goles siguen llegando desde el destierro de Cristian Arango
4 goles en 11 partidos en Atletico Nacional: números que viajan a casa más rápido que él. En San Jose Earthquakes alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Matt Hedges estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Beau LeRoux entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el San Jose Earthquakes esa pregunta es más difícil de responder.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Earl Edwards Jr. ha apuntado la fecha.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el San Jose Earthquakes la diferencia se ve desde la última fila.
En breve
PlantillaSe habla en la ciudad deportiva: Dave Romney
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Jose Earthquakes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla07/12/2026
Ousséni Bouda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Nonso Adimabua está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Preston Judd y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/11/2026
Beau LeRoux choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. San Jose Earthquakes cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Angus Gunn firme algo — un contrato en San Jose Earthquakes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Jose Earthquakes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Preston Judd estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla02/11/2026
Lesión muscular y 16 días de baja para Matt Hedges
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En San Jose Earthquakes hablarán de 16 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 21 años del San Jose Earthquakes que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
Ernest Nungaray tiene 34 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Ousséni Bouda choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
14 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Puesto 13 y 8 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el San Jose Earthquakes y San Diego Football Club, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 14 acciones, 6.03, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Joe Gyau y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Beau LeRoux está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.