La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Seymour Reid y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que James Sands firme algo — un contrato en New York City o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Andrés Perea ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaUna cuestión de sueldos en el New York City
PlantillaLos informes de entrenamiento de Mac Learned no son buenos
La afición se organiza contra la directiva de New York City
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de New York City se está agotando.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Nicolás Fernández Mercau vuelve a New York City con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de New York City escucha una frase así exactamente como está construida.
Alonso Martínez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Plantilla04/01/2027
Lesión muscular y 15 días de baja para Kevin O'Toole
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En New York City hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en New York City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James Sands entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo28/12/2026
Agustín Ojeda se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el New York City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Puesto 14 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» New York City no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un nombre más en la lista: Olimpia ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Nicolás Fernández Mercau. La respuesta de New York City no ha cambiado. De momento.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Kai Trewin y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que James Sands firme algo — un contrato en New York City o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Kevin O'Toole
PlantillaSe habla en la ciudad deportiva: Matt Miazga
5 puntos y un calendario que se agota. Las cuentas aún no son crueles, pero ya no son amables.
Plantilla23/11/2026
28 días de baja para Tomás Romero por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. New York City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Seymour Reid y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Agustín Ojeda ya tiene su respuesta de New York City; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que James Sands firme algo — un contrato en New York City o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en New York City. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
44 días de baja para Tomás Romero por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. New York City dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
James Sands estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en New York City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En New York City saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kai Trewin está en ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 53 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» New York City no han contestado, que también es una forma de contestar.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Thiago ya tiene su respuesta de New York City; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y James Sands entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el New York City hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el New York City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/10/2026
8 caras nuevas y el New York City todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en New York City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que James Sands firme algo — un contrato en New York City o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Maxi Moralez
El banquilloEl técnico planta su bandera en Talles Magno
PlantillaLos informes de entrenamiento de Mac Learned no son buenos
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Seymour Reid y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo05/10/2026
Agustín Ojeda se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el New York City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Maxi Moralez ha apuntado la fecha.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 108 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Romero será jugador de otro club este fin de semana, y en New York City las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el New York City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Gio Adams eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que New York City pueden fingir no haber oído.
Nicolás Fernández Mercau estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Matt Miazga ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Le han quitado la capitanía a Matt Freese. En el New York City lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
El banquillo07/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Gio Adams no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de New York City tampoco lo escondía nadie.