Minuto 86, medio estadio ya camino de la salida, y Sajjad Shahbazzadeh decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Zob Ahan no le quedó tiempo para responder.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.24 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Antonio Adán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/11/2026
Sardar Hajsafi choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Esteghlal
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Esteghlal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saleh Hardani está en ella.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Mohammad Hossein Eslami: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Esteghlal necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Esteghlal esa pregunta es más difícil de responder.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Abolfazl Zoleykhaei entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.02 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Antonio Adán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Con 5 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Esteghlal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un punto rescatado en el minuto 89 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Karim Ebrahimi tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saleh Hardani está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Saeid Saharkhizan firme algo — un contrato en Esteghlal o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Antonio Adán y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Esteghlal sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sardar Hajsafi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Calificado con 7.92. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Karim Ebrahimi fue breve tras ganar 3‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Antonio Adán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 15. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla28/09/2026
5 caras nuevas y el Esteghlal todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Aref Aghasi está en ella.
En breve
El banquilloSaman Fallah llama a la puerta del técnico
Lo que vieneAref Aghasi se enfrenta a su antiguo club
Ahmad Rezaeian se lesiona los ligamentos de la rodilla: 17 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 17 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Esteghlal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla21/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Esteghlal sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sardar Hajsafi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hizo falta que Duckens Nazon marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Saipa, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Karim Ebrahimi eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Saleh Hardani está en ella.
Esteghlal ha hecho saber al mercado que Saleh Hardani está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
26 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Esteghlal pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Siah Jamegan avanza y Esteghlal se vuelve a casa, con el 2‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.87 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
1 para Aref Aghasi, calificado con 7.82, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Esteghlal cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Al Nasr ha aceptado el dinero. Lo que Esteghlal no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Duckens Nazon lo produjo, y el 8.74 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Esteghlal, y no se va a retirar.
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Malavan pasó página, Abolfazl Zoleykhaei se reincorpora a Esteghlal, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Antonio Adán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Sardar Hajsafi era el nombre de todas las tertulias, y el club ha ido y lo ha fichado por $2.6M. Durante una semana la directiva no puede equivocarse en nada, una semana que la mayoría de las directivas no conoce nunca.
Esteghlal preguntó y Siah Jamegan dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Esteghlal la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Se va al Zob Ahan, el club tiene $2.8M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
Antonio Adán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Esteghlal preguntó y Tractor dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Duckens Nazon. 1‑0 ante Esteghlal Khuzestan, y la ovación final fue sobre todo suya.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sepahan esperando con una camiseta. En Esteghlal nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Aref Gholami se ha ido, en las cuentas hay $2.7M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Esteghlal lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Al Jazira, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Antonio Adán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Abolfazl Zamani, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.69
Un 7.69 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Regates completados: 21. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Esteghlal no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
Directiva03/08/2026
2 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Esteghlal
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Alireza Rezaeian es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.