Una media de 7.05 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. Al-Wehda tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Nicolás Millán está harto de ser útil y querría ser titular. En Al-Wehda lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Wehda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Wehda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 35 años y 12 partidos a la espalda, y Al-Wehda tienen que planificar con las dos respuestas.
En breve
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Saïmon Bouabré
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Wehda saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Abdullah Al-Owaishir lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Al-Wehda tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Ali Al-Hassan tiene 16 años, y Al-Wehda lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Le quedan 48 meses y no ha habido ni una palabra de oferta. El club que deja negociar al calendario acaba perdiendo contra el calendario.
Mercado10/08/2026
Wadhah Malik tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Al-Wehda ha sido explícito sobre la situación de Wadhah Malik, que es más de lo que reciben muchos.
Nicolás Millán tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Wehda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.