«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naft Tehran, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naft Tehran saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naft Tehran no han contestado, que también es una forma de contestar.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naft Tehran tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naft Tehran saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naft Tehran saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaLuis Pacheco llama a la puerta del técnico
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«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Naft Tehran pueden fingir no haber oído.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Hasan Jafari tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Naft Tehran no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Naft Tehran saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naft Tehran, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Naft Tehran no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Naft Tehran, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Naft Tehran todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Naft Tehran tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 6 de los 18 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Hasan Pourhamidi lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.