«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Junior puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Sebastián Ramírez ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Nadie en el Junior lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Real Cartagena, y hay un hombre en el vestuario de Junior que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Junior, otra semana sin la firma de Marlos Moreno.
Millonarios ha aceptado el dinero. Lo que Junior no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
La Equidad avanza y Junior se vuelve a casa, con el 0‑4 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Junior lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La grada26/07/2027
Un bochorno copero en casa de La Equidad persigue a Junior hasta casa
0-4. Caer en una copa es una tarde; caer así es una semana de llamadas a la radio, y el entrenador las oirá todas.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 6; bajas, 5; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Sergio Pabón vuelve a ser jugador de Junior, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Sergio Pabón está viviendo esa versión en el Junior, y suele notarse en el primer mes.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 11 acciones combinadas y un 7.06, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Junior lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Junior cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
El banquillo31/05/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Rafael Muriel fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
20 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Victoria por 2‑1 ante Leones, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Dos goles y un 8.25 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un 7.60 de nota a los 19, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Notas de los jugadores10/05/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Harold Rivera: 8.19
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.19 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Barrios, y el técnico lo permitió.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
11 acciones combinadas y 6.46. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan David Ríos, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Cristian Barrios está en ella.
El banquillo08/02/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Rafael Muriel no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Junior tampoco lo escondía nadie.
En breve
MercadoHarold Rivera tiene permiso para buscarse otro sitio
Notas de los jugadoresJosé Enamorado los va pasando de uno en uno
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Junior no han contestado, que también es una forma de contestar.
Junior preguntó y Atletico Nacional dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Muriel está en ella.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Depor esperando con una camiseta. En Junior nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Junior lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Baltika, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia y Esgrima conserva a su hombre, y Junior vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Muriel está en ella.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Harold Rivera lo produjo, y el 8.49 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jannenson Sarmiento quiere fútbol continental; si el Junior puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Llaneros intentó reordenarse, el Junior no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Notas de los jugadores31/08/2026
Noventa minutos de Kevin Pérez en su mejor versión
Calificado con 8.18. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Junior.
En breve
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Jesús Rivas en su mejor versión
PlantillaJunior, un equipo de desconocidos entre sí
Pagaron dos veces —la entrada y el viaje— y se llevaron un 1-0. La afición visitante es la más auténtica precisamente porque nada en ella es cómodo.
El banquillo17/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Rafael Muriel, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.