Una lesión de rodilla de las peores para Mauricio Páez
79 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Juan Aurich pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Alexis Ríos está viviendo esa versión en el Juan Aurich, y suele notarse en el primer mes.
Agustín Burgardt estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Mauricio Páez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 93 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 93 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Sheldon Kendall estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Juan Aurich sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Renato Abram está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Juan Aurich, otra semana sin la firma de Ramiro Scarcella.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Emmanuel Ortuño está en ella.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Juan Aurich puede pedir y sube el sueldo que Nabil Touaizi puede exigir.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Déiber Caicedo tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Juan Aurich no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Rait Alarcón deja Juan Aurich por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Una lesión de rodilla de las peores para Mauricio Páez
121 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Juan Aurich pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juan Aurich cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla20/08/2035
Miguel Ventos choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo20/08/2035
Emmanuel Ortuño se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Juan Aurich lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Mauricio Páez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 142 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 142 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juan Aurich cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Juan Aurich cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Kluiverth Aguilar firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
Miguel Ventos firma, y la columna del traspaso se queda vacía. Estas operaciones parecen pequeñas en julio y listas en marzo, o no se vuelven a mencionar.
Francisco Garrido se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Nelson Okeke estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
11 acciones combinadas y 6.71. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo16/04/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Plantilla16/04/2035
Tomás Dulanto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Toca Cienciano, y hay un hombre en el vestuario de Juan Aurich que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
El banquilloNelson Okeke llama a la puerta del técnico
32 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Juan Aurich pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Notas de los jugadores09/04/2035
Un gol de defensa lo gana para el Juan Aurich: 7.57
1 para Mikel García, calificado con 7.57, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Piero Cari estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mikel García. 3‑1 ante Sport Huancayo, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Piero Cari, y el técnico lo permitió.
74 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Juan Aurich pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Dos goles y un 8.97 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juan Aurich pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.22 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Élan Ricardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
En breve
Lo que vieneJuan Aurich se enfrenta al equipo al que todos persiguen
109 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Juan Aurich pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 36 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Marco Huamán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Juan Aurich todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Puesto 7 con 25 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.87 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juan Aurich pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Juan Aurich no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya son 50 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Una consulta de cesión a Alianza Lima: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Juan Aurich ha hecho la llamada a Alianza Lima. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juan Aurich lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Quedaban 88 minutos y Ayacucho tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Juan Aurich no se detuvo a dar explicaciones.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juan Aurich cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nelson Guaiquil, y el técnico lo permitió.
Nota de 8.01: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
El banquillo20/02/2034
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Juan Aurich puede pedir y sube el sueldo que Nelson Guaiquil puede exigir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Juan Aurich, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Juan Aurich lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejandro Giraldo será jugador de otro club este fin de semana, y en Juan Aurich las despedidas han empezado en voz baja.
Directiva06/02/2034
8 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Juan Aurich
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Sheldon Kendall y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Cristian Santamaria lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Sergio Tapia es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Déiber Caicedo ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
En breve
Plantilla9 caras nuevas y el Juan Aurich todavía se está conociendo
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Juan Aurich todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Los clubes se han dado la mano con Cesar Vallejo; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Juan Aurich pueden fingir no haber oído.
Déiber Caicedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Juan Aurich no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Una consulta de cesión a Deportivo Municipal: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juan Aurich cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sporting Cristal conserva a su hombre, y Juan Aurich vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Juan Aurich, otra semana sin la firma de Ricardo Bettocchi.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Déiber Caicedo lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.