«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Barrios, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jeffersson Martínez está en ella.
Plantilla09/11/2026
El mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Junior
Es un honor pequeño y no es poca cosa: alguien vio todos los partidos de la división y decidió que Guillermo Paiva fue lo mejor de cualquiera de ellos.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 125 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos goles y un 9.16 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Junior hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Notas de los jugadores02/11/2026
Noventa minutos de Jermein Peña en su mejor versión
Calificado con 8.27. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Junior.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Teo Gutiérrez, y el técnico lo permitió.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.53 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Cristian Barrios quiere fútbol continental; si el Junior puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yilmar Filigrana, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Jefferson Medina sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Junior, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jeffersson Martínez está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Teo Gutiérrez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Luis Muriel: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Junior necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Junior saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Junior no tiene una buena respuesta.
Union Magdalena avanza y Junior se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Junior pueden fingir no haber oído.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Junior prefieren.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Mauro Silveira quiere fútbol continental; si el Junior puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Junior cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El banquillo28/09/2026
Fabián Ángel se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Junior lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Independiente Medellin, y hay un hombre en el vestuario de Junior que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Teo Gutiérrez
MercadoLa historia de Jermein Peña se niega a morir
13 acciones combinadas y 7.94. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Guillermo Paiva. 2‑1 ante Deportivo Pasto, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan David Ríos, y el técnico lo permitió.
Miller Bacca y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Jefferson Medina, sobre una victoria por 2‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jeffersson Martínez está en ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Junior cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Junior puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Jose Quintero ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rafael Rodriguez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Wilmar Medina ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Guillermo Paiva. 1‑0 ante America de Cali, y la ovación final fue sobre todo suya.