«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un club que deja pasar una falta de disciplina está invitando a la siguiente, así que se ha ido una semana de sueldo. Asunto cerrado, al menos oficialmente.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Carabobo saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Completó la sesión, hizo todo lo que había que hacer y acabó sonriendo. En Carabobo no le van a meter prisa, y él se pasará quince días metiéndosela a ellos.