Una lesión de rodilla de las peores para Juan Ayqqe
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Juan Aurich pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Universitario ha aceptado el dinero. Lo que Juan Aurich no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Las normas lo permiten y escuece igual. Jean Franco Falconí ha acordado condiciones con el Sport Huancayo para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Jhon Morcillo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Juan Aurich preguntó y Melgar dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Juan Aurich ofreció $4.0K; Cienciano dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Plantilla22/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Juan Aurich sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bryan Rivas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Abubakar Adams y Juan Aurich acuerdan 4 años más.
En breve
El banquilloBryan Rivas llama a la puerta del técnico
El banquilloAyrton Unzueta se lleva el toque del técnico
Leandro Angulo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 23 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 23 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cienciano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gonzalo Revillod acaba de firmar por el Cienciano y, por una vez, la respuesta importaba.
Cesar Vallejo ha aceptado el dinero. Lo que Cienciano no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonardo Carrillo será jugador de otro club este fin de semana, y en Cienciano las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cienciano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Leonardo Carrillo se lesiona los ligamentos de la rodilla: 71 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 71 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cienciano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Cienciano no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cienciano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo24/11/2031
Freddy Yovera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cienciano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Luis Padilla de ejemplo
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Joaquín Carranza
79 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cienciano pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Edwin Mosquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leandro Umpiérrez está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Leandro Umpiérrez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
86 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cienciano pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
1‑3 ante el nivel de Vélez. Nadie va a fingir que esto sea un escándalo: la distancia es real, es medible, y recortarla es un proyecto, no una charla de vestuario.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
95 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cienciano pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Edwin Mosquera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla03/11/2031
Palabras en el entrenamiento del Cienciano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kevin Becerra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Guzmán, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Edwin Mosquera está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mateo Ayres entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Las noticias comerciales no las canta nadie y con ellas se paga todo lo demás. La directiva lo llamará una alianza; los contables lo llamarán la diferencia entre esta plantilla y otra más pequeña.
104 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cienciano pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 84 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
0‑1 ante el nivel de Vélez. Nadie va a fingir que esto sea un escándalo: la distancia es real, es medible, y recortarla es un proyecto, no una charla de vestuario.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cienciano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo27/10/2031
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Luis Carrillo ante una sala que ya las había oído.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Sebastián Guzmán.
111 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cienciano pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Cienciano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Edwin Mosquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo20/10/2031
Leandro Umpiérrez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cienciano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Álvaro Guevara entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Montenegro está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Joaquín Carranza ha apuntado la fecha.
Juan Romagnoli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateo Montenegro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Sebastián Guzmán lo produjo, y el 8.26 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
El acuerdo con Alianza Lima está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Cienciano ha acudido a Alianza Lima con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Anyelo Cotache está viviendo esa versión en el Cienciano, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla30/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Cienciano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mateo Montenegro está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cienciano, y no se va a retirar.
Edwin Mosquera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mateo Montenegro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Ayacucho, y hay un hombre en el vestuario de Cienciano que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Christian Valladolid entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cienciano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo27/01/2031
Freddy Yovera se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cienciano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.