Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alex Bruno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Lucas Carrizo. 1‑0 ante Progreso, y la ovación final fue sobre todo suya.
Media liga jugada, puesto 11, 16 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Nadie en el Plaza Colonia insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Lucas Carrizo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alex Bruno estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 13. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
El banquillo24/05/2027
Ezequías Redín se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Plaza Colonia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Kidd entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lucas Carrizo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 13 acciones combinadas y un 6.73, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo05/04/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Facundo Kidd
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo05/04/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Camilo Diaz eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Pablo Adorno
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Michael Covea
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plaza Colonia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Joaquín Silva firme algo — un contrato en Plaza Colonia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Cedidos29/03/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Álvaro López
3 goles en 6 partidos en Albion: números que viajan a casa más rápido que él. En Plaza Colonia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
7.82, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Alex Bruno puso al Plaza Colonia en tablas en 4 minutos, y Danubio no llegó a jugar nunca con ventaja.
Un gol de defensa lo gana para el Plaza Colonia: 7.76
1 para Jalil Elías, calificado con 7.76, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Plaza Colonia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Silva, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Plaza Colonia, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Plaza Colonia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Plaza Colonia y Nacional, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
3 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Rafael Cabrera ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Santiago Martinez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Joaquin De Arrascaeta es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Lucas Carrizo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un 1‑1 ante Penarol deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Camilo Diaz no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Plaza Colonia tampoco lo escondía nadie.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En breve
El banquilloFacundo Kidd pide hablar con el técnico