«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Alan Cantero no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Alianza Lima lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Alianza Lima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sport Huancayo esperando con una camiseta. En Alianza Lima nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Lima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alianza Lima lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en River Plate, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Esto no es rotación. Jesús Castillo lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Alianza Lima ya nadie finge lo contrario.
Plantilla26/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Alianza Lima sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Viscarra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un nombre más en la lista: Cesar Vallejo ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Jefferson Churi. La respuesta de Alianza Lima no ha cambiado. De momento.
En breve
Notas de los jugadoresEryc Castillo los va pasando de uno en uno
PlantillaMarco Huamán, en un rifirrafe con un compañero
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
2 arriba y con todo controlado, y terminó con Alianza Atletico como el equipo más feliz. No hay versión de esta tarde que el Alianza Lima disfrute revisando.
La oferta de Ayacucho por Alan Cantero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sporting Cristal esperando con una camiseta. En Alianza Lima nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
7.93, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
La operación que iba a llevar a Alessandro Burlamaqui al Alianza Atletico se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Alianza Lima con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
El acuerdo con Racing Club está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 36, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhamir D'Arrigo, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Regates completados: 30. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Lima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alianza Lima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhamir D'Arrigo, y el técnico lo permitió.
Media liga jugada, puesto 4, 15 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Alessandro Burlamaqui y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Blas Armoa está en ella.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Alianza Lima?
Lo que vieneRenzo Garcés se enfrenta a su antiguo club
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 21 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jefferson Churi será jugador de otro club este fin de semana, y en Alianza Lima las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Deportivo Municipal tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alianza Lima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 37 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alianza Lima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alianza Lima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Blas Armoa está en ella.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Alianza Lima le dijo a Luis Advíncula que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Toca Alianza Atletico, y hay un hombre en el vestuario de Alianza Lima que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
3‑2 ante Newell's Old Boys, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Blas Armoa está en el centro de esa descripción.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Alianza Lima marcó en el 98, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Alianza Lima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
500 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Dos goles y un 9.02 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Alianza Lima
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alianza Lima, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Alianza Lima lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En el Alianza Lima todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 38 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Lima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
1‑2 ante Newell's Old Boys, y una noche que midió la distancia más que los noventa minutos. Nada de ello fue una vergüenza y nada de ello estuvo cerca.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alianza Lima, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alianza Lima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Lima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Alessandro Burlamaqui y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alianza Lima no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Blas Armoa quiere fútbol continental; si el Alianza Lima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo21/02/2028
Renzo Garcés, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Alianza Lima ya trabajó con Renzo Garcés y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Bruno Galván estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
La oferta de Maccabi Petach Tikva por Franco Capponi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Alianza Lima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo31/01/2028
Renzo Garcés, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Alianza Lima ya trabajó con Renzo Garcés y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Steven Hernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo31/01/2028
Guillermo Viscarra se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Alianza Lima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jesús Castillo puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Bruno Galván
PlantillaBlas Armoa es la comidilla de la ciudad deportiva
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
El banquillo24/01/2028
Renzo Garcés, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Alianza Lima ya trabajó con Renzo Garcés y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Eryc Castillo está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Alianza Lima. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alianza Lima, y no se va a retirar.
La oferta de Juan Aurich por Jesús Castillo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Alianza Lima lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Racing Club, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
La camiseta todavía le queda bien. Renzo Garcés está de vuelta en Alianza Lima, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo10/01/2028
Renzo Garcés, de nuevo con un técnico que le conoce
El nuevo técnico del Alianza Lima ya trabajó con Renzo Garcés y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jairo Vélez quiere fútbol continental; si el Alianza Lima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Alianza Lima lo saben, y también todos los que lo ven.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Deportivo Municipal esperando con una camiseta. En Alianza Lima nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Alianza Lima pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Guillermo Viscarra, y el técnico lo permitió.
El banquillo20/12/2027
Bruninho se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Alianza Lima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Alianza Lima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hecho, y con jornadas de margen. La próxima temporada tendrá noches bajo los focos contra clubes de otros países, y las cuentas, una línea que el año pasado no existía.
Partido09/12/2027
Una noche europea para recordar en el Alianza Lima
3‑3 ante Palmeiras, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Blas Armoa lo produjo, y el 9.49 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Alianza Lima lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Alianza Lima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Ramos, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Blas Armoa está en ella.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Alianza Lima reconocería. Los sábados se nota.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Alianza Lima pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Alianza Lima lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Plantilla08/11/2027
26 días de baja para Bruno Galván por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Alianza Lima dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mateo Antoni y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Blas Armoa quiere fútbol continental; si el Alianza Lima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una noche europea para recordar en el Alianza Lima
3‑1 ante Palmeiras, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
Plantilla04/10/2027
67 días de baja para Bruno Galván por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Alianza Lima dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Fernando Gaibor y Alianza Lima acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Julián Encinas quiere fútbol continental; si el Alianza Lima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Alianza Lima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Junior Dávila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Alianza Lima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloA Jairo Vélez le han prometido minutos
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Alianza Lima, y no se va a retirar.
Guillermo Viscarra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jhamir D'Arrigo quiere fútbol continental; si el Alianza Lima puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 5 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhoao Velásquez, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Alianza Lima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 114 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 2, 44 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Alianza Lima no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Lima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Diego Serrano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mercado23/08/2027
Vasco Espejo tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Alianza Lima ha sido explícito sobre la situación de Vasco Espejo, que es más de lo que reciben muchos.
Nadie en el Alianza Lima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Alianza Lima lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La oferta de Smouha por Franco Capponi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Guillermo Viscarra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Alianza Lima puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Carbajal, y el técnico lo permitió.
Junior Dávila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo16/08/2027
Gaspar Gentile se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Alianza Lima lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Alianza Lima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 137 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla02/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Alianza Lima sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Viscarra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Mateo Antoni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alianza Lima preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Alianza Lima no lo retendrá fingiendo lo contrario.
A Julián Encinas le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Garro está en ella.
El Alianza Lima pasó todo el mercado intentando colocar a Renzo Garcés y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Gimnasia y Esgrima la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Gimnasia y Esgrima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Luciano Cingolani ha aparecido en conversaciones de las que Gimnasia y Esgrima no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matías Muñoz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Matías Muñoz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Blas Armoa está en ella.
Tomás O'Connor ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Talleres avanza y Gimnasia y Esgrima se vuelve a casa, con el 2‑3 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Gimnasia y Esgrima lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
San Lorenzo paga $8.3M, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
La grada14/06/2027
La afición se rebela por la venta de Matías Vargas por $8.3M
Se va al San Lorenzo, el club tiene $8.3M que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ángel Castañares será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Gimnasia y Esgrima ha acudido a Almirante Brown con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Lautaro Petruchi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Gimnasia y Esgrima no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Gimnasia y Esgrima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ulises Sánchez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo17/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Leonardo Rodríguez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Gimnasia y Esgrima pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Gimnasia y Esgrima nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Matías Muñoz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo10/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑3 Leonardo Rodríguez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Brian Andrada será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Ulises Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla26/04/2027
Matías Muñoz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores26/04/2027
Matías Vargas jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.96. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nicolás Romano será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Matías Vargas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Gimnasia y Esgrima y de Vélez por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ulises Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresBlas Armoa en cifras de sobresaliente
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Matías Vargas en su mejor versión
Notas de los jugadoresFacundo Lencioni los encaró todo el partido
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Gimnasia y Esgrima lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Gimnasia y Esgrima, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luciano Cingolani será jugador de otro club este fin de semana, y en Gimnasia y Esgrima las despedidas han empezado en voz baja.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ulises Sánchez está en ella.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Vargas. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 25 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Gimnasia y Esgrima lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Matías Vargas vuelve a Gimnasia y Esgrima con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
La oferta de Estudiantes por Santiago Roggero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ulises Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloDiego Mondino se lleva el toque del técnico
El banquilloFacundo Lencioni se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
3‑0 ante Cobresal, en una noche que se volverá a poner en este club durante una generación. Las reputaciones continentales se hacen en noches sueltas, y esta fue la noche.
Dos goles y un 9.31 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Gimnasia y Esgrima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Gimnasia y Esgrima lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Boca Juniors conserva a su hombre, y Gimnasia y Esgrima vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Diego Mondino en la cita grande
PlantillaMartín Pérez, en un rifirrafe con un compañero
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Gimnasia y Esgrima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
1‑3 ante Flamengo. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
Puesto 3, 23 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Gimnasia y Esgrima cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Juan Franco y Gimnasia y Esgrima acuerdan 1 años más.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Lautaro Petruchi.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Matías Vargas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Gimnasia y Esgrima, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Facundo Lencioni está en ella.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Julián Ceballos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lautaro Petruchi firme algo — un contrato en Gimnasia y Esgrima o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La especulación ha llegado a la grada y la grada ha respondido. En Gimnasia y Esgrima querrían zanjarlo antes de que sea lo único por lo que preguntan.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Gimnasia y Esgrima hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Lumezzane tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Luciano Cingolani ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Ismael Cortez se compromete con Gimnasia y Esgrima 4 años más.
Plantilla07/09/2026
Ulises Sánchez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Un nombre más en la lista: Lumezzane ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Blas Armoa. La respuesta de Gimnasia y Esgrima no ha cambiado. De momento.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Blas Armoa lo hizo ante Aldosivi. 2‑1 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Gimnasia y Esgrima.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Renate tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
6 goles en un partido, Tomás O'Connor en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Gimnasia y Esgrima ni a Vélez.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tomás O'Connor. 4‑2 ante Vélez, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ulises Sánchez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.