Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Samtredia pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Samtredia pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Samtredia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Dados por muertos hace quince días, el vestuario ha cerrado filas y ha respondido en el campo. Algo se dijo detrás de esa puerta, y de momento aguanta.
La camiseta todavía le queda bien. Levan Lobjanidze está de vuelta en Samtredia, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
El nombre de Raul Baratelia ha aparecido en conversaciones de las que Samtredia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Samtredia pueden fingir no haber oído.
Hlib Ziniar tiene 20 años, y Samtredia lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Tiene 17 años y nadie en Samtredia lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Tornike Jangidze está harto de ser útil y querría ser titular. En Samtredia lo saben, y lo saben desde hace semanas.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Samtredia pueden fingir no haber oído.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Víctor Guajardo ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Samtredia. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Samtredia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Directiva10/05/2027
En Samtredia el 87% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Samtredia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Vladislavs Lazarevs lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Samtredia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Samtredia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Movido de lado a lado, cambiado antes de hora, corriendo lo que no le toca: Víctor Guajardo está harto de ser útil y querría ser titular. En Samtredia lo saben, y lo saben desde hace semanas.
Tiene 20 años y nadie en Samtredia lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El Samtredia pasó todo el mercado intentando colocar a Ruben Gauto y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Khvicha Kakabadze puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Quedan 12 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Julen Cordero tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Samtredia no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Samtredia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Samtredia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
1-1 ante Torpedo Kutaisi, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Samtredia tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Samtredia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.