«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Júlio Vaz y Botafogo-PB acuerdan 4 años más.
Cuatro o cinco fines de semana de regularidad, medidos contra todos los demás de la categoría. Un elogio más discreto que un premio, y más fiable.
El banquillo07/09/2026
Gustavo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Botafogo-PB lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Botafogo-PB de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Erick Varão: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Botafogo-PB necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Cristiano Pereira deja Botafogo-PB por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Matheus Carvalho deja Botafogo-PB por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rafael Martins, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 17. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla31/08/2026
5 caras nuevas y el Botafogo-PB todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Botafogo-PB donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Juazeirense queda fuera y Botafogo-PB avanza, con el 3‑0 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Notas de los jugadores17/08/2026
Pedro Fonseca no podía pedir más en su estreno: 7.90
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 7.90, 1 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
Rafael Martins estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.