Basel avanza y St. Gallen se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» St. Gallen no han contestado, que también es una forma de contestar.
Billy Gilmour y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Servette seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Steven Xhaka ha pactado su marcha al St. Gallen, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Florian Micheler estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo17/03/2036
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Michy Courtois salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
52 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El St. Gallen pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Iván López será jugador de otro club este fin de semana, y en St. Gallen las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si St. Gallen puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Iván López estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
94 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El St. Gallen pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que St. Gallen lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el St. Gallen cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Iván López estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Aarau seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Mher Harutyunyan ha pactado su marcha al St. Gallen, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Plantilla19/11/2035
9 caras nuevas y el St. Gallen todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo19/11/2035
Emirhan İlkhan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el St. Gallen lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
101 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. St. Gallen pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En St. Gallen nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de St. Gallen escucha una frase así exactamente como está construida.
Billy Gilmour estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Veo todos los partidos de St. Gallen desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Rapperswil-Jona sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 12 acciones, 6.78, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
125 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. St. Gallen pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el St. Gallen cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla22/10/2035
Iván López choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Michy Courtois tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Emirhan İlkhan está en ella.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Lo que viene22/10/2035
St. Gallen se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Zurich llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Oumar Solet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
12 acciones combinadas y 7.27. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en St. Gallen, otra semana sin la firma de Loun Srdanovic.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Oumar Solet entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ruben Fassnacht acaba de firmar por el St. Gallen y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kaelan Casey estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Samuel Marques estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vasco Sousa, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ruben Fassnacht y St. Gallen acuerdan 3 años más.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Michy Courtois tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
El banquilloIván López llama a la puerta del técnico
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de St. Gallen la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
El acuerdo con Basel está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla25/06/2035
Palabras en el entrenamiento del St. Gallen sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kaelan Casey está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
St. Gallen ha hecho la llamada a RB Leipzig. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a RB Leipzig: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en St. Gallen, otra semana sin la firma de Iván López.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. St. Gallen lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
La oferta de Koper por Florijan Mežnar se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En St. Gallen hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Palabras en el entrenamiento del St. Gallen sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bogdan Kostić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A RB Leipzig le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 65 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En St. Gallen nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva07/05/2035
El silencio de arriba empieza a sonar en St. Gallen
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de St. Gallen escucha una frase así exactamente como está construida.
Alguien le ha adelantado. No es una suplencia y es peor que una, porque una suplencia va de un sábado y esto va de dónde está él.
Plantilla07/05/2035
Jack Moorhouse choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 97 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En St. Gallen nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el St. Gallen cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/04/2035
Yanis Khafi consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Yanis Khafi acaba de firmar por el St. Gallen y, por una vez, la respuesta importaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kaelan Casey estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Claudio Turi, y el técnico lo permitió.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que St. Gallen puede pedir y sube el sueldo que Valerio Boffelli puede exigir.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en St. Gallen, otra semana sin la firma de Claudio Turi.
En breve
El banquilloBogdan Kostić llama a la puerta del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el St. Gallen hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Plantilla02/04/2035
Una lesión de rodilla de las peores para Billy Gilmour
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El St. Gallen pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Billy Gilmour está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Daniel Dos Santos entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una lesión de rodilla de las peores para Billy Gilmour
23 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El St. Gallen pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑1 ante Angers SCO. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. St. Gallen lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en St. Gallen tiene que sacar un resultado de donde sea.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Daniel Dos Santos lo llamará otra cosa en privado.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en St. Gallen
1‑0 ante Telavi, bajo los focos, contra gente que no habla el mismo idioma que la grada. En estas noches un club mide su década, y nunca son tantas como todo el mundo espera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de St. Gallen, y no se va a retirar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.37 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En St. Gallen nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Acabó 2‑0 y la tarde fue de Adam Daghim: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en St. Gallen.
Partido17/12/2034
El St. Gallen convierte su casa en un mal sitio para visitar
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en St. Gallen nadie finge estar haciéndolo.
Notas de los jugadores18/12/2034
Noventa minutos de Adam Daghim en su mejor versión
Calificado con 8.02. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el St. Gallen.
Adam Daghim y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Carlo Evangelista será jugador de otro club este fin de semana, y en St. Gallen las despedidas han empezado en voz baja.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla20/11/2034
Jack Moorhouse choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Emirhan İlkhan está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en St. Gallen, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Plantilla30/10/2034
Palabras en el entrenamiento del St. Gallen sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jack Moorhouse está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Oumar Solet.
El banquillo30/10/2034
Dejan Kulusevski se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el St. Gallen lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
3‑0 ante Arda, y una actuación que cambiará cómo habla del club el resto de la competición. En el fútbol continental las reputaciones se construyen en noches sueltas, y esta fue una.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que St. Gallen pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores25/09/2034
Pedro Neto, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.14
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.14 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Carlo Evangelista será jugador de otro club este fin de semana, y en St. Gallen las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si St. Gallen puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Yellu Santiago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La racha llega a 5 y las preguntas alrededor de St. Gallen ya no son amables.
Directiva04/09/2034
St. Gallen cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 23; bajas, 34; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Stijn Thomassen vuelve a St. Gallen con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
Emirhan İlkhan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Lucas Mincarelli está viviendo esa versión en el St. Gallen, y suele notarse en el primer mes.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
En breve
PlantillaUna bronca por la intensidad en St. Gallen
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el St. Gallen cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla29/05/2034
Palabras en el entrenamiento del St. Gallen sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jack Moorhouse está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Thierry Small entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en St. Gallen. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que St. Gallen puede pedir y sube el sueldo que Valmir Matoshi puede exigir.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Daniel Dos Santos tiene que reconquistar lo que creía suyo. El St. Gallen no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.