La oferta llegó a Fenerbahce esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes se han dado la mano con Galatasaray; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Basaksehir pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Basaksehir lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Basaksehir la escuchó como otra cosa.
Manisa FK quería más de $1.2M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Davie Selke y Basaksehir acuerdan 3 años más.
Roland Sallai y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Eldor Shomurodov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
14 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
Plantilla22/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerome Opoku está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
33 partidos en Arminia Bielefeld y los goles no paran. En Basaksehir lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
El banquillo22/05/2028
Adedire Mebude se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Basaksehir lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Christopher Opéri firme algo — un contrato en Basaksehir o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Basaksehir no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Roland Sallai quiere fútbol continental; si el Basaksehir puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Roland Sallai estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerome Opoku está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
31 partidos en Arminia Bielefeld y los goles no paran. En Basaksehir lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
El banquillo24/04/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Tolga Torun ante una sala que ya las había oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Basaksehir nadie finge estar haciéndolo.
En breve
El banquilloChristopher Opéri se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Basaksehir pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.34 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla14/02/2028
Jerome Opoku choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Basaksehir, y 6 partidos en 35 dicen que se ha ganado que le escuchen.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Kasimpasa pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jerome Opoku marcó, fue calificado con 7.36 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
7.95, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Boluspor quería más de $1.6M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La persecución de Bekir Karadeniz terminó con $730.0K cambiando de manos y Pendikspor sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Bekir Karadeniz está viviendo esa versión en el Basaksehir, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jerome Opoku estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerome Opoku está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ousseynou Ba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tugra Turhan, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Eren Elmalı está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Onur Bulut entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Christopher Opéri firme algo — un contrato en Basaksehir o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Galatasaray, y hay un hombre en el vestuario de Basaksehir que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
PlantillaUna temporada al margen para Jerome Opoku
PlantillaOnur Bulut quiere saber por qué cobra menos
0‑2 ante el nivel de Heracles. Nadie va a fingir que esto sea un escándalo: la distancia es real, es medible, y recortarla es un proyecto, no una charla de vestuario.
Plantilla08/11/2027
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerome Opoku está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Doğan Alemdar, y el técnico lo permitió.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Christopher Opéri.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Basaksehir, otra semana sin la firma de Doğan Alemdar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Basaksehir, y 0 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Basaksehir, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Basaksehir cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/10/2027
Jerome Opoku choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Basaksehir, y 0 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Basaksehir lo saben.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Basaksehir le dijo a Eldor Shomurodov que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Adedire Mebude está en ella.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
0‑3 ante VfB Stuttgart. La lectura honesta no es que los jugadores estuvieran mal: es que la distancia entre este club y aquel se mide hoy en cosas que el dinero tarda años en comprar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Basaksehir lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Basaksehir escucha una frase así exactamente como está construida.
Plantilla04/10/2027
Jerome Opoku choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Furkan Bayır estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Basaksehir, y 1 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de Goztepe por Jakub Kałuziński se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Antalyaspor quería más de $1.4M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Doğan Alemdar ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Basaksehir pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Basaksehir lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jerome Opoku estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 partidos sin encajar en 36 encuentros. La cesión de un portero se juzga por las tardes en las que no pasó nada, y Deniz Dilmen está teniendo muchas.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Bertuğ Yıldırım entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ömer Ali Şahiner está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Basaksehir, otra semana sin la firma de Jaiminho.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Basaksehir marcó en el 92, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Dos goles y un 8.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Basaksehir lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Basaksehir cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla08/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerome Opoku está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
24 encuentros, 9 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Basaksehir ya no es si juega, sino a quién desplaza.
A los 19 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Basaksehir intentarán no darle demasiada importancia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Basaksehir, y no se va a retirar.
Directiva01/02/2027
Basaksehir cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 5; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Basaksehir escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Basaksehir cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Basaksehir nadie finge estar haciéndolo.
Calificado con 8.04. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Basaksehir.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Abbosbek Fayzullayev está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Basaksehir pueden fingir no haber oído.
Basaksehir ha acudido a Galatasaray con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
$9.0M sobre la mesa de Olympiacos. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
La oferta llegó a Rizespor esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Basaksehir se ha beneficiado de él.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Basaksehir no han contestado, que también es una forma de contestar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla14/12/2026
Jerome Opoku choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Basaksehir, y 3 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Tolga Torun podía permitirse ser generoso.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Amine Harit y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Basaksehir sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jerome Opoku está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Saba Kharebashvili, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Alanyaspor, y hay un hombre en el vestuario de Basaksehir que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
CedidosLa cesión de Deniz Dilmen se mide en lo que no ocurre
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Basaksehir no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Basaksehir hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jerome Opoku estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Basaksehir lo saben.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
A Jerome Opoku le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Tolga Torun podía permitirse ser generoso.
Olivier Kemen y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Emin Bayram y Basaksehir acuerdan 4 años más.
Plantilla12/10/2026
Jerome Opoku choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Basaksehir desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Serikspor sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Plantilla12/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Basaksehir
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jakub Kałuziński, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Basaksehir saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Toca Trabzonspor, y hay un hombre en el vestuario de Basaksehir que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Basaksehir, y no se va a retirar.
El reloj hizo lo que Galatasaray no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 17 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Basaksehir hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Jerome Opoku y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Antalyaspor conserva a su hombre, y Basaksehir vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abbosbek Fayzullayev estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Basaksehir donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.