«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Caracas pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Caracas, otra semana sin la firma de Francisco La Mantia.
El cuerpo técnico le ha puesto a Alexander González algo aparte. Si es una carencia que se corrige o una virtud que se afila, nadie de fuera lo sabrá hasta que aparezca un sábado.
En breve
PlantillaJosé Rondón entrena como quien tiene algo que demostrar
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. José Rondón tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Luis Del Pino Mago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«75 internacionalidades son más de las que jamás esperé, y ya toca que las tenga otro.» A los 34 ha terminado con su selección y no ha terminado ni de lejos con el Caracas.
En breve
PlantillaCaracas, un equipo de desconocidos entre sí
Una lesión de rodilla de las peores para Marco Morigi
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Caracas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Caracas, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Andrés Lugo, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mauricio Márquez firme algo — un contrato en Caracas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Caracas. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Francisco La Mantia entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Caracas tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Rondón, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mauricio Márquez firme algo — un contrato en Caracas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquillo31/08/2026
Daniel Padilla se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Caracas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Caracas lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo24/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Luis Casseres ante una sala que ya las había oído.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jeriel De Santis firme algo — un contrato en Caracas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Alejandro Rosales es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Junior Ramirez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Sergio Castillo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Fernando Savarino lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Eduardo Fereira y Caracas acuerdan 3 años más.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Caracas no lo retendrá fingiendo lo contrario.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Deportivo Tachira. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
1 para Christian Larotonda, calificado con 7.96, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Daniel Rivillo lo ha hecho, en Caracas, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El nombre de Alejandro Villarreal ha aparecido en conversaciones de las que Caracas no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Del Pino Mago y Caracas acuerdan 3 años más.
Luis Del Pino Mago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.