Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Carlos Sosa lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lucas Bruera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Carabobo ha acudido a Deportivo Tachira con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Esto no es rotación. Ezequiel Neira lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Carabobo ya nadie finge lo contrario.
Plantilla26/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jeriel De Santis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo La Guaira conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Marítimo de La Guaira esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Abraham Bahachille era uno de los motivos por los que la gente venía, y $3.3M no sustituye eso por sí solo.
La oferta de Portuguesa por Jhon Escobar se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Exon Arzú y Carabobo acuerdan 4 años más.
Lucas Bruera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La oferta llegó a Deportivo Tachira esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Anzoátegui esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Carabobo ha hecho la parte difícil con Monagas, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Carabobo preguntó y Titanes Guanare dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El premio es poca cosa con un significado grande: durante cuatro semanas nadie en esta categoría hizo mejor su trabajo. Carabobo tienen el trofeo en una estantería y al jugador en el once.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Freddy Yanez y Carabobo acuerdan 4 años más.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 2‑2, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Freddy Yanez de ejemplo
Esto no es rotación. Ezequiel Neira lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Carabobo ya nadie finge lo contrario.
Plantilla01/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jeriel De Santis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Lucas Bruera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo01/05/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Oscar Rosales no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Carabobo tampoco lo escondía nadie.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Plantilla24/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jeriel De Santis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Bruera, y el técnico lo permitió.
10 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Leonardo Aponte y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhon Marchán, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Carabobo, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Jeriel De Santis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tinga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Lucas Bruera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tinga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
A Juan David Cuesta le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Carabobo sabe decir en qué semana.
El Trujillanos seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. David Moreno ha pactado su marcha al Carabobo, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Veo todos los partidos de Carabobo desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Botafogo-PB sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tinga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
18 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Plantilla31/01/2028
19 días de baja para Maurice Cova por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Carabobo dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Carabobo sabe decir en qué semana.
Una nota de 7.36, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo31/01/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Oscar Rosales no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Carabobo tampoco lo escondía nadie.
En breve
El banquilloExon Arzú se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
56 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Carabobo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jonathan Bilbao será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Jeriel De Santis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla27/12/2027
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tinga está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Jeriel De Santis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo08/11/2027
Juan Camilo Pérez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Puesto 7 con 37 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jonathan Bilbao será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Directiva26/07/2027
Carabobo cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 5; bajas, 10; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
La grada26/07/2027
El Carabobo gasta $2.0M en el fichaje que la ciudad quería
Es la secuencia más rara del fútbol: la afición pide algo y el club va y lo hace. $2.0M por Jeriel De Santis, y durante una semana nadie se queja de nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tinga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay un silencio muy concreto: el de un estadio viendo disolverse una posición ganadora. Estudiantes de Merida siguió viniendo porque nada lo frenó, y al Caracas le preguntarán por la última media hora toda la semana.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Lucciano Reinoso no lo necesitó: 7.96, y parecía el más cómodo del campo.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Jeriel De Santis era uno de los motivos por los que la gente venía, y $2.0M no sustituye eso por sí solo.
Directiva26/07/2027
Pasa el cierre con 6 de alta y 7 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Caracas hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Carabobo ha hecho la parte difícil con Caracas, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Lucas Bruera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tinga estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Caracas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Estudiantes de Merida ha aceptado el dinero. Lo que Caracas no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.28 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Caracas ha hecho la parte difícil con Zamora, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.1M: un club que quiere a Cristian Díaz lo suficiente como para preguntar dos veces.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Un nombre más en la lista: Inter de Limeira ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Frankarlos Benítez. La respuesta de Caracas no ha cambiado. De momento.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Central Córdoba SdE conserva a su hombre, y Caracas vuelve a una lista con un nombre tachado.
Toca Mineros de Guayana, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
En breve
PlantillaWilfred Correa choca con un compañero por las exigencias
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Caracas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El nombre de Jeriel De Santis ha aparecido en conversaciones de las que Caracas no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Metropolitanos conserva a su hombre, y Caracas vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Caracas, y 4 partidos en 26 dicen que se ha ganado que le escuchen.
En breve
El banquilloGabriel Delfim se lleva el toque del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Jonathan Bilbao será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Eric Ramírez quiere fútbol continental; si el Carabobo puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla28/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tinga está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Frankarlos Benítez le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Caracas.
Plantilla21/06/2027
Palabras en el entrenamiento del Caracas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Wilfred Correa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Caracas la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La oferta de UCV por Jeriel De Santis se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Caracas, y no se va a retirar.
Frankarlos Benítez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wilfred Correa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Carabobo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
0‑3 contra Academia Puerto Cabello, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Caracas no han contestado, que también es una forma de contestar.
Mauricio Márquez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wilfred Correa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Wilfred Correa, y el técnico lo permitió.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo03/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 David Arango salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Christian Larotonda quiere fútbol continental; si el Caracas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Luis Del Pino Mago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Un 1‑0 ante Estudiantes de Merida, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Toca Academia Puerto Cabello, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Díaz, y el técnico lo permitió.
27 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
En breve
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Jeriel De Santis
Puesto 3, 21 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Tobías Moriceau y Caracas acuerdan 3 años más.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Caracas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Wilfred Correa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Caracas desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Academia Puerto Cabello sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Calificado con 7.57. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.89 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.33 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. David Rincon lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Juan Savarino es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Darwin Casseres lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Carlos Rosales ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Caracas pueden fingir no haber oído.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Luis Del Pino Mago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Grêmio conserva a su hombre, y Caracas vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Bragantino: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Aldosivi le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Atlético El Vigía esperando con una camiseta. En Caracas nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta llegó a Carabobo esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Mauricio Márquez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Caracas cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
A Libertad le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Luis Del Pino Mago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eduardo Fereira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Jeriel De Santis ha apuntado la fecha.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jeriel De Santis, y el técnico lo permitió.
El banquillo23/11/2026
José Rondón se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Caracas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Eduardo Fereira quiere fútbol continental; si el Caracas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Christian Larotonda firme algo — un contrato en Caracas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
PlantillaLucciano Reinoso es la comidilla de la ciudad deportiva
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Christian Larotonda quiere fútbol continental; si el Caracas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
El banquillo19/10/2026
Eduardo Fereira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Caracas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo19/10/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Luis Ruíz
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Caracas. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Caracas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Luis Del Pino Mago estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«75 internacionalidades son más de las que jamás esperé, y ya toca que las tenga otro.» A los 34 ha terminado con su selección y no ha terminado ni de lejos con el Caracas.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Jeriel De Santis ha apuntado la fecha.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jeriel De Santis, y el técnico lo permitió.
Plantilla28/09/2026
9 caras nuevas y el Caracas todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Rondón está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Christian Larotonda firme algo — un contrato en Caracas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Caracas pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Caracas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Frankarlos Benítez firme algo — un contrato en Caracas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Jeriel De Santis ha apuntado la fecha.
Francisco La Mantia ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
El mensaje era tanto para la grada como para el vestuario: Christian Larotonda juega, y la discusión queda cerrada hasta que el técnico decida otra cosa.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por David Arango ante una sala que ya las había oído.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Rondón está en ella.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Caracas lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.