Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Real Sociedad la escuchó como otra cosa.
13 goles y una media de 7.40 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Javi Llabrés estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jon Gorrotxategi entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Real Sociedad le dijo a Cucho Hernández que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 72 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Igor Zubeldia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Luís Guilherme. 2‑0 ante Osasuna, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo27/09/2032
Morten Hjulmand se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Sociedad lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Real Sociedad, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Llega un momento en que un club respalda su ambición o admite que no la tiene. El Real Sociedad ha pagado $28.3M por Unai Hernández, que es la forma más ruidosa de decir cuál de las dos eligió.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Unai Hernández lo ha hecho, en Real Sociedad, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Real Sociedad escucha una frase así exactamente como está construida.
Gonzalo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dani Requena, y el técnico lo permitió.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Real Sociedad ha sido explícito sobre la situación de Jon Karrikaburu, que es más de lo que reciben muchos.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Real Sociedad la escuchó como otra cosa.
Jon Gorrotxategi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jon Aramburu está en ella.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 4‑0, Jorge Vidal podía permitirse ser generoso.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Agustín Ruberto
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Rachad Fettal
0‑1 ante Atlético Madrid, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Anthony Gordon. 2‑1 ante Osasuna, y la ovación final fue sobre todo suya.
10 goles y una media de 7.29 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Notas de los jugadores12/04/2032
Anthony Gordon jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.47. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo12/04/2032
Jon Aramburu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Sociedad lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo12/04/2032
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Jorge Vidal fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Ocasiones creadas: 11. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Jorge Vidal sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Real Sociedad saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Real Sociedad nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Valentín Carboni lo hizo ante Málaga. 2‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Real Sociedad.
Real Sociedad ofreció $9.4M; Sevilla dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Madrid conserva a su hombre, y Real Sociedad vuelve a una lista con un nombre tachado.
Esto no es rotación. Carlos Lozano lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Real Sociedad ya nadie finge lo contrario.
Notas de los jugadores26/01/2032
Un gol de defensa lo gana para el Real Sociedad: 7.84
1 para Jon Aramburu, calificado con 7.84, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Un nombre más en la lista: Racing Ferrol ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Andrei Raţiu. La respuesta de Real Sociedad no ha cambiado. De momento.
Dos goles y un 8.33 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Real Sociedad no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Real Sociedad escucha una frase así exactamente como está construida.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Sociedad, y no se va a retirar.
Tomy Carbonell estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jon Karrikaburu: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Real Sociedad necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Real Sociedad puede pedir y sube el sueldo que Beñat Turrientes puede exigir.
En breve
DirectivaLa cantera de Real Sociedad se gana el sueldo
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
A Igor Zubeldia le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Real Sociedad pueden fingir no haber oído.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Real Sociedad lo saben.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Real Sociedad puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Anthony Gordon está en ella.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Sociedad, y no se va a retirar.
Igor Zubeldia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Anthony Gordon está en ella.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Betis conserva a su hombre, y Real Sociedad vuelve a una lista con un nombre tachado.
El interés de Athletic Bilbao es el único que en Real Sociedad no se puede discutir con calma. El jugador no ha dicho nada; la afición lo ha dicho todo, y casi nada publicable.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Real Sociedad cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Carlos Lozano puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
El banquillo21/07/2031
Jon Aramburu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Sociedad lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Real Sociedad. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Real Sociedad, y no se va a retirar.
Real Sociedad ha acudido a Betis con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ander Barrenetxea está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jon Aramburu. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Orri Óskarsson ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaUna cuestión de sueldos en el Real Sociedad
PartidoEl fútbol continental está al alcance de Real Sociedad
32 días, dicen los servicios médicos, y los servicios médicos son optimistas por oficio. La alineación se va a ver rara sin él.
El banquillo19/05/2031
Jon Aramburu se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Real Sociedad lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Jorge Vidal podía permitirse ser generoso.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Real Sociedad lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Morten Hjulmand y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla12/05/2031
Carlos Lozano choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cucho Hernández, y el técnico lo permitió.
Plantilla12/05/2031
Lucas Cepeda está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.43 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Mateo Mejía quiere fútbol continental; si el Real Sociedad puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.