Sairusi Nalaubu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Suva avanza y Lautoka se vuelve a casa, con el 0‑0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Lautoka pueden fingir no haber oído.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Joela Biuvanua: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Sairusi Nalaubu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Lautoka saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaShivam Naidu quiere un sitio de verdad en este equipo
Sairusi Nalaubu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Kishan Sami firme algo — un contrato en Lautoka o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La oferta de Nadi por Sitiveni Cavuilagi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Sairusi Nalaubu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.