«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Grêmio la escuchó como otra cosa.
Willian y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Grêmio trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla01/03/2027
Jovane Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Francis Amuzu ha apuntado la fecha.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Carlos Vinícius firme algo — un contrato en Grêmio o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y João Victor entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jovane Cabral está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de Grêmio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Anápolis sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo25/01/2027
Willian se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Carlos Vinícius firme algo — un contrato en Grêmio o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Willian estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Flamengo conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Tiago Queiroz ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Felipe Mendes es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Rodrygo Pereira lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Carlos Rangel es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Grêmio desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ferroviária sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo18/01/2027
Carlos Vinícius se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloA Francis Amuzu le han prometido minutos
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Atlético Mineiro quería más de $720.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
El nombre de Filip Krovinović ha aparecido en conversaciones de las que Grêmio no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Grêmio ha acudido a Atlético Mineiro con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La oferta de Independência por Gabriel Menegon se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Willian y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Grêmio preguntó y Botafogo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
18 encuentros, 1 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Grêmio ya no es si juega, sino a quién desplaza.
Plantilla04/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jovane Cabral está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Walter Kannemann y Grêmio acuerdan 2 años más.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Mathías Villasanti era uno de los motivos por los que la gente venía, y $12.0M no sustituye eso por sí solo.
Luis Eduardo se marcha a Athletico Paranaense en una operación de $780.0K. Los contables están contentos; la afición, menos convencida.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cruzeiro conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Gabriel Menegon se compromete con Grêmio 4 años más.
El banquillo28/12/2026
Willian se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Deportivo La Guaira tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
La oferta de Barracas Central por Dodi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Flamengo conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Gustavo Martins puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Carlos Vinícius. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Thiago Galhardo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Dodi ha apuntado la fecha.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 49 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Martin Braithwaite y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dodi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Grêmio ha sido explícito sobre la situación de Dodi, que es más de lo que reciben muchos.
El banquillo16/11/2026
Willian se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mathías Villasanti firme algo — un contrato en Grêmio o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Francis Amuzu ha apuntado la fecha.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y André Henrique lo hizo ante Cruzeiro. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Grêmio.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Harlley será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Minuto 97, contra Botafogo, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
El banquilloMathías Villasanti se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tetê firme algo — un contrato en Grêmio o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Weverton: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Grêmio necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Con 11 apariciones, la media está en 6.96, y los que lo defendieron durante el otoño se lo están pasando en grande. La adaptación es una historia que el fútbol solo cuenta hacia atrás.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Grêmio. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Harlley tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Willian. 1‑0 ante Atlético Mineiro, y la ovación final fue sobre todo suya.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dodi, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 93 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Grêmio lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Juan Ignacio Nardoni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Grêmio es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Grêmio, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Gabriel Grando ya tiene su respuesta de Grêmio; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mathías Villasanti. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grêmio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 105. CRB repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Wagner Leonardo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grêmio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Ignacio Nardoni, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Grêmio marcó en el 108, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Martin Braithwaite lo produjo, y el 8.82 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Martin Braithwaite y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 14 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Notas de los jugadores21/09/2026
Noventa minutos de Caio Paulista en su mejor versión
Calificado con 8.13. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Grêmio.
El gol que puso a São Paulo por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Grêmio empató, 2 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Leonel Pérez no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Ignacio Nardoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Grêmio de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
El banquillo07/09/2026
Carlos Vinícius se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Grêmio lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Grêmio saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
7.70, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Ignacio Nardoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alexsandro lo produjo, y el 8.96 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Notas de los jugadores17/08/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Marcos Rocha: 8.17
A los 37 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.17 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Juan Ignacio Nardoni estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dodi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
PlantillaGrêmio, un equipo de desconocidos entre sí
No hay forma más cruel de perder un partido. El Grêmio marcó en el 91, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Leonel Pérez no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Hay goles, y luego hay goles a ese rival en concreto. La afición del Grêmio tiene un año de ventaja en las conversaciones y sabe perfectamente de quién es el nombre.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Grêmio escucha una frase así exactamente como está construida.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Willian estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Willian acaba de firmar por el Grêmio y, por una vez, la respuesta importaba.
285 partidos a lo largo de 10 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Grêmio la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Martin Braithwaite y Grêmio acuerdan 2 años más.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Grêmio se le juzgará por una sola cosa.