Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Hapoel Raanana, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Wang Gengrui. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Hapoel Raanana puede pedir y sube el sueldo que Oz Bilu puede exigir.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eitan Abada entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Hapoel Raanana ha hecho saber al mercado que Ofir Melikson está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Hapoel Raanana se está agotando.
Kaick y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla07/05/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Hapoel Raanana, otra semana sin la firma de Oz Bilu.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wang Gengrui estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Richard Monday Ubong. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 14 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Kaick estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/04/2035
Aviv Lin choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En el Hapoel Raanana todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wang Gengrui firme algo — un contrato en Hapoel Raanana o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aviv Lin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hapoel Raanana entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Kaick y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla02/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Wang Gengrui está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Ofir Melikson está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 47 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/03/2035
Aviv Lin choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Richard Monday Ubong. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Puesto 14 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 54 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Kaick estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Wang Gengrui firme algo — un contrato en Hapoel Raanana o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Hapoel Raanana tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 61 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 14 con 9 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
11 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Wang Gengrui estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
En breve
El banquilloInterim Coach: «Tenemos que ser mejores»
El banquilloTarek Boshnak se lleva el toque del técnico
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Ya van 15 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
0‑3 para Maccabi Netanya, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Hapoel Raanana, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Hapoel Raanana no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla05/03/2035
Aviv Lin choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
14 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 14 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
La grada26/02/2035
La afición se organiza contra la directiva de Hapoel Raanana
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Hapoel Raanana se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/02/2035
Aviv Lin choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
13 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Hapoel Raanana dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Puesto 14 y 8 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hapoel Raanana pueden fingir no haber oído.
Kaick estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hapoel Raanana preguntó y Maccabi Tel Aviv dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla19/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Wang Gengrui está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
11 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Hapoel Raanana sabe decir en qué semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 89 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
0‑4 contra Hapoel Kiryat Shmona, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 14 acciones, 6.70, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla12/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Paz Blander de ejemplo
Objetivos de mercadoDan Erez se queda en Hapoel Acre cuando se agota el tiempo
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Hapoel Raanana
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Hapoel Raanana dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 10 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Hapoel Raanana no han contestado, que también es una forma de contestar.
Directiva05/02/2035
Cierra el mercado en Hapoel Raanana: 0 de alta, 4 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 0; bajas, 4; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Hapoel Raanana ha acudido a Hapoel Acre con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Kaick y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla05/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La afición se organiza contra la directiva de Hapoel Raanana
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
9 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
El acuerdo con Hapoel Tel Aviv está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla29/01/2035
Aviv Lin choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
8 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Hapoel Raanana sabe decir en qué semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hapoel Raanana pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Hapoel Raanana lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El acuerdo con Hapoel Acre está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Yoyo Aviv estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aviv Lin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Hapoel Raanana dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Hapoel Raanana preguntó y Maccabi Petach Tikva dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla15/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo15/01/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Hapoel Raanana dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Hapoel Raanana todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Hapoel Raanana sabe decir en qué semana.
Hapoel Acre ha aceptado el dinero. Lo que Hapoel Raanana no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
El acuerdo con Hapoel Beer Sheva está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Paz Blander y Hapoel Raanana acuerdan 2 años más.
La afición se organiza contra la directiva de Hapoel Raanana
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Hapoel Raanana dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Hapoel Raanana, y no se va a retirar.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Kaick estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 138 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 13 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Hapoel Raanana sabe decir en qué semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aviv Lin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Kaick y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla11/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
16 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Yoyo Aviv estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla04/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla04/12/2034
Ofir Melikson es el mejor joven del mes en la categoría
Con 20 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Hapoel Raanana se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.67 en la ficha, y la afición del Hapoel Raanana se fue a casa repitiendo un nombre.
33 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada06/11/2034
La afición se organiza contra la directiva de Hapoel Raanana
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Kaick estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En el Hapoel Raanana todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Plantilla06/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Aviv Lin está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonardo Forti, y el técnico lo permitió.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Yoyo Aviv estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aviv Lin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los fichajes llegan con una imagen del club en la cabeza, y la de este era más grande que el edificio. Jugará bien y se irá, en ese orden, y todo el mundo lo sabe.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Hapoel Raanana, otra semana sin la firma de Amit Glazer.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Oz Bilu: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Hapoel Raanana necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
El banquilloAmit Glazer llama a la puerta del técnico
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Hapoel Raanana hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hapoel Raanana pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hapoel Raanana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Seif Darwish estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Maccabi Tel Aviv conserva a su hombre, y Hapoel Raanana vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
A Hapoel Tel Aviv le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Puesto 13 y 12 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hapoel Raanana pueden fingir no haber oído.
Leonardo Forti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla15/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Hapoel Raanana sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Itamar Noy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Hapoel Raanana es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Hapoel Raanana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Leonardo Forti estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Seif Darwish estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Hapoel Raanana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Richard Monday Ubong. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Hapoel Raanana nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Hapoel Raanana puede pedir y sube el sueldo que Amit Glazer puede exigir.