12 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
La operación que iba a llevar a Humaid Obaid al Hapoel Kiryat Shmona se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Hapoel Raanana con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Hapoel Raanana, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Hapoel Raanana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Ofir Davidzada tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Hapoel Raanana no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Hapoel Raanana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hapoel Raanana pueden fingir no haber oído.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Hapoel Raanana tiene que sacar un resultado de donde sea.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Miko Maman tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Hapoel Raanana no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Hapoel Raanana, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.