Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Una media de 7.52 en la temporada con 11 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Denzil Uchenna, 18 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Birmingham, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Carlos Vicente tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Birmingham no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Birmingham saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Birmingham, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Birmingham saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una media de 7.00 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Birmingham saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Birmingham pueden fingir no haber oído.