17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. St. Gallen pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lukas Görtler y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo28/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Granit Shaqiri fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Aliou Baldé: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y St. Gallen necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nadie en el St. Gallen insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Behar Neziri entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresKevin Csoboth los encaró todo el partido
$9.6M sobre la mesa de New England Revolution. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
St. Gallen ofreció $4.0M; Lugano dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
St. Gallen preguntó y Young Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Aliou Baldé la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lugano conserva a su hombre, y St. Gallen vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lukas Görtler y St. Gallen acuerdan 3 años más.
Lukas Görtler y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tom Gaal, y el técnico lo permitió.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Breel Steffen es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Breel Elvedi ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Remo Ndoye se incorpora al primer equipo del St. Gallen