Nikita Contini se lesiona los ligamentos de la rodilla: 69 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 69 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Dos goles y un 8.23 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Jagiellonia no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Jagiellonia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla23/10/2028
Sergio Lozano choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Jagiellonia, y 5 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Nik Prelec
40 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El VfB Stuttgart pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla16/10/2028
Daniel Elfadli choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un toque que no quería, un bote imposible de leer y su nombre en la columna equivocada. Después de esto no hay consuelo, y en el VfB Stuttgart no lo intentarán esta noche.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
0‑1 ante AIK. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La camiseta todavía le queda bien. Markus Kolke está de vuelta en VfB Stuttgart, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
6 goles en un partido, Jeff Chabot en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al VfB Stuttgart ni a SC Freiburg.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Markus Kolke está viviendo esa versión en el VfB Stuttgart, y suele notarse en el primer mes.
En breve
Notas de los jugadoresJeff Chabot jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Notas de los jugadoresUna exhibición de Deniz Undav
Karl Hein estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Werder Bremen, y 5 partidos en 19 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Werder Bremen saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El ánimo en el Werder Bremen ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Ignacio Ramírez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. El Chadaille Bitshiabu quiere fútbol continental; si el Werder Bremen puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
En breve
PlantillaMitchell Weiser choca con un compañero por las exigencias
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Werder Bremen se está agotando.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Helmut Stein lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Werder Bremen lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Victor Boniface estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Marco Grüll quiere fútbol continental; si el Werder Bremen puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.