El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Seymour Reid tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maxi Moralez, y el técnico lo permitió.
Nadie en el New York City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en New York City, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alonso Martínez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Talles Magno está en ella.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En New York City saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Thiago
El banquilloAgustín Ojeda llama a la puerta del técnico
El banquilloEl técnico planta su bandera en Matt Freese
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En New York City nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo16/11/2026
Alonso Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el New York City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Nicolás Fernández Mercau firme algo — un contrato en New York City o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Maxi Moralez ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaMatt Freese es la comidilla de la ciudad deportiva
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Seymour Reid y New York City acuerdan 5 años más.
Plantilla26/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el New York City
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Talles Magno está en ella.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Tomás Romero será jugador de otro club este fin de semana, y en New York City las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el New York City cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Bénie Traoré la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Nicolás Fernández Mercau estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Matt Miazga ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Nadie en el New York City lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cooper Flax, y el técnico lo permitió.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en New York City de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.