88 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Faisaly pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Andrei Girotto y Al-Faisaly acuerdan 2 años más.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al-Faisaly lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Faisaly cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Theo Bongonda no deja de aparecer en las páginas deportivas ajenas. Al-Faisaly no dice nada, lo cual dice bastante.
El banquillo08/03/2027
Ibrahima N'Diaye se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Faisaly lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Faisaly, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al-Faisaly. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
105 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Faisaly pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jaime Seoane quiere fútbol continental; si el Al-Faisaly puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
0‑2 para Al-Ittihad, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla22/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Faisaly sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Abdoulaye Seck está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Al-Faisaly ha sido explícito sobre la situación de Mohammed Jahfali, que es más de lo que reciben muchos.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Luvannor.
Jaime Seoane estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva28/12/2026
En Al-Faisaly el 160% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jaime Seoane. 1‑0 ante Al-Qadisiyah, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla28/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Faisaly sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Abdoulaye Seck está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores28/12/2026
Noventa minutos de Jaime Seoane en su mejor versión
Calificado con 8.20. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Al-Faisaly.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Nasser Al-Salem fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo14/12/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Andrei Girotto
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Al-Faisaly le dijo a Luvannor que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Al-Faisaly ha sido explícito sobre la situación de Yaseen Barnawi, que es más de lo que reciben muchos.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Ibrahima N'Diaye lo hizo ante Al-Wehda. 3‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Al-Faisaly.
Dos goles y un 8.45 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Theo Bongonda y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Faisaly y de Al-Ittihad por igual; los demás se lo pasaron en grande.
8.02. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo23/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Theo Bongonda
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Mohammed Al-Nakhli se lesiona los ligamentos de la rodilla: 25 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 25 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Luvannor había puesto su parte para construir un colchón de 2 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Al-Ra'ed le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Faisaly la escuchó como otra cosa.
Una actuación de 8.10 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Faisaly sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Yaseen Barnawi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Nasser Al-Salem tras el 2‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
MercadoJaber Issa tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloEl técnico pone a Mohamed Absi de ejemplo
33 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Faisaly pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al-Faisaly escucha una frase así exactamente como está construida.
Directiva02/11/2026
En Al-Faisaly el 170% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Al-Khaleej mantuvo la ventaja 4 minutos, que no es tiempo suficiente para disfrutarla. El Al-Faisaly contestó antes de que terminara la celebración, y con ello cambió la forma de la tarde.
Calificado con 7.94. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al-Faisaly, y 6 partidos en 11 dicen que se ha ganado que le escuchen.
41 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Faisaly pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Theo Bongonda. 2‑0 ante Al-Taawoun, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Faisaly sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Abdoulaye Seck está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.58, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Nasser Al-Salem, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Faisaly cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
El banquilloLuvannor llama a la puerta del técnico
49 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Faisaly pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jaime Seoane quiere fútbol continental; si el Al-Faisaly puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Theo Bongonda. 2‑0 ante Najran, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Abdoulaye Seck estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores19/10/2026
Noventa minutos de Jaime Seoane en su mejor versión
Calificado con 8.24. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Al-Faisaly.
Jaber Issa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.