Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al-Qadisiyah hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Qadisiyah lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Hazazi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Qadisiyah las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Al-Qadisiyah hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Qadisiyah lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Plantilla03/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 57 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Qadisiyah, y no se va a retirar.
Koen Casteels estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva19/04/2027
En Al-Qadisiyah el 213% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
PlantillaOtávio choca con un compañero por las exigencias
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ali Hazazi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Qadisiyah las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Qadisiyah no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva22/03/2027
En Al-Qadisiyah el 231% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Al-Ahli avanza y Al-Qadisiyah se vuelve a casa, con el 1‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
15 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Qadisiyah nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla15/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
PlantillaSe calientan los ánimos en el Al-Qadisiyah
Jhonathan Caicedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla01/03/2027
Koen Casteels se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Qadisiyah lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Qadisiyah, y no se va a retirar.
Koen Casteels estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se llevan el 254% de lo que ingresa Al-Qadisiyah
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Qadisiyah nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Turki Al-Ammar estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Bandar Darwish ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al-Qadisiyah se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Otávio está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ibrahim Al-Nemer tiene 14 años, y Al-Qadisiyah lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tiene 17 años y nadie en Al-Qadisiyah lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Hamad Al-Shammari tiene 14 años, y Al-Qadisiyah lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Mateo Retegui está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.77 en la temporada con 34 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Dos goles y un 9.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
7.44, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
La operación que iba a llevar a Ahmed Al-Kassar al Al-Nassr se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Al-Qadisiyah con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Partido30/01/2027
El Al-Qadisiyah convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Mohammed Qasem vuelve a Al-Qadisiyah con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al-Qadisiyah escucha una frase así exactamente como está construida.
Plantilla01/02/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Qadisiyah pueden fingir no haber oído.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Al-Qadisiyah y Najran, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Jhonathan Caicedo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 271% de lo que ingresa Al-Qadisiyah
Notas de los jugadoresOtávio en cifras de sobresaliente
25Edición
El Heraldo de Al-Qadisiyah
18/01/2027
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Plantilla18/01/2027
Mateo Retegui está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.66 en la temporada con 29 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Koen Casteels: 2 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
14 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La oferta no se acercaba y se rechazó casi sin debate. Si la segunda se rechaza igual de rápido ya es otra cuestión.
Plantilla18/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La operación que iba a llevar a Mateo Retegui al Manchester United se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Al-Qadisiyah con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Koen Casteels estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Koen Casteels, y el técnico lo permitió.
El nombre de Mohammed Qasem ha aparecido en conversaciones de las que Al-Qadisiyah no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
En breve
PlantillaUn club más pequeño le vendría bien ahora a Koen Casteels
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Qadisiyah, y no se va a retirar.
Dos goles y un 8.32 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Al-Qadisiyah se ha beneficiado de él.
13 partidos invicto aquí. A cada entrenador visitante le preguntan por ello en la semana previa, que es exactamente por lo que la racha continúa.
Partido02/01/2027
Nadie quiere jugar contra Al-Qadisiyah ahora mismo
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
En breve
PlantillaSe calientan los ánimos en el Al-Qadisiyah
24 goles y una media de 7.56 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Partido26/12/2026
El Al-Qadisiyah convierte su casa en un mal sitio para visitar
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Partido26/12/2026
Nadie quiere jugar contra Al-Qadisiyah ahora mismo
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Koen Casteels estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
DirectivaLos sueldos se llevan el 355% de lo que ingresa Al-Qadisiyah
Notas de los jugadoresUno de esos días de Julian Weigl
Notas de los jugadoresTurki Al-Ammar siempre tuvo el pase
La racha sin perder llega a 21. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
20 goles y una media de 7.46 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al-Qadisiyah escucha una frase así exactamente como está construida.
Plantilla21/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Christopher Bonsu Baah la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Al-Qadisiyah le dijo a Souffian El Karouani que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Ya son 20 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Qadisiyah pueden fingir no haber oído.
Al-Fateh querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Qadisiyah fue despiadado como lo son los equipos buenos.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Ya son 19 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Qadisiyah no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Otávio quiere fútbol continental; si el Al-Qadisiyah puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla07/12/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Calificado con 7.96. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Una media de 7.04 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En Al-Qadisiyah saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Julián Quiñones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva30/11/2026
En Al-Qadisiyah el 366% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La racha sin perder llega a 17. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla23/11/2026
Koen Casteels se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Qadisiyah lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Hicham Khaloua
La racha sin perder llega a 16. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Victoria por 3‑0 ante Al-Hazem, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Waleed Al-Ahmad lo produjo, y el 8.80 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Christopher Bonsu Baah no lo necesitó: 7.83, y parecía el más cómodo del campo.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Notas de los jugadores16/11/2026
Un gol de defensa lo gana para el Al-Qadisiyah: 7.55
1 para Otávio, calificado con 7.55, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Notas de los jugadores16/11/2026
Un gol de defensa lo gana para el Al-Qadisiyah: 7.61
1 para Musab Al-Juwayr, calificado con 7.61, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
En breve
PlantillaSe calientan los ánimos en el Al-Qadisiyah
PlantillaTijjani Reijnders choca con un compañero por las exigencias
La racha sin perder llega a 14. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al-Qadisiyah no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Qadisiyah la escuchó como otra cosa.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores09/11/2026
Noventa minutos de Mateo Retegui en su mejor versión
Calificado con 8.00. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Al-Qadisiyah.
Ocasiones creadas: 9. Sin aparecer en el acta y sin pasar desapercibido: un recital de pases que desarmó a una defensa sin dejar rastro en la columna que se lee.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Christopher Bonsu Baah no lo necesitó: 8.07, y parecía el más cómodo del campo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Partido31/10/2026
Nadie quiere jugar contra Al-Qadisiyah ahora mismo
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Directiva02/11/2026
En Al-Qadisiyah el 366% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Notas de los jugadores02/11/2026
Noventa minutos de Julian Weigl en su mejor versión
Calificado con 8.19. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Al-Qadisiyah.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Dos goles y un 8.27 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Plantilla26/10/2026
Mateo Retegui está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.42 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Al-Qadisiyah irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Al-Qadisiyah y de Najran por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Una actuación de 9.91 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla26/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Qadisiyah pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Musab Al-Juwayr la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Partido17/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Al-Qadisiyah. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 14 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Plantilla12/10/2026
Koen Casteels se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Qadisiyah lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un 8.04 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.03 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Koen Casteels estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mateo Retegui lo produjo, y el 8.95 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Otávio quiere fútbol continental; si el Al-Qadisiyah puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Plantilla28/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mateo Retegui. 3‑1 ante Al-Shabab, y la ovación final fue sobre todo suya.
8.17. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla28/09/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Qadisiyah
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
Notas de los jugadoresMusab Al-Juwayr la mete en su propia puerta
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Christopher Bonsu Baah no lo necesitó: 8.07, y parecía el más cómodo del campo.
Mateo Retegui estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Al-Qadisiyah y Hajer, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Qadisiyah la escuchó como otra cosa.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
20 acciones defensivas y una portería a cero al final de ellas. La tarde de un defensa solo se puede contar por lo que no ocurrió, y por eso nadie hace un resumen con ella y cualquier entrenador de la categoría la firmaría.
Waleed Al-Ahmad estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.74 en la ficha, y la afición del Al-Qadisiyah se fue a casa repitiendo un nombre.
La oferta de Zenit por Tijjani Reijnders se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Qadisiyah pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Mateo Retegui sale de esa comparación dentro del equipo, y el Al-Qadisiyah se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Le han quitado la capitanía a Julian Weigl. En el Al-Qadisiyah lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Qadisiyah, y no se va a retirar.
La oferta de Al-Fateh por Ibrahim Mahnashi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nacho, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Otávio marcó, fue calificado con 7.91 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Julián Quiñones estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Al-Taawoun pagó $1.4M y Al-Qadisiyah lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Qadisiyah sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tijjani Reijnders está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 3 veces antes del minuto veinte. Al-Ra'ed intentó reordenarse, el Al-Qadisiyah no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
La oferta de ES Setif por Julian Weigl se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Qadisiyah la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Qadisiyah cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Al-Qadisiyah escucha una frase así exactamente como está construida.
Un nombre más en la lista: ES Setif ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Julian Weigl. La respuesta de Al-Qadisiyah no ha cambiado. De momento.
Mateo Retegui estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Koen Casteels sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
En breve
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Qadisiyah