Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.30 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Riyadh nadie finge estar haciéndolo.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Al-Riyadh ya lo saben.
14 goles y una media de 7.23 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sulaiman Hazazi, y el técnico lo permitió.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Saeed Al-Khaibari sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
15 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
En breve
Notas de los jugadoresTrezeguet siempre tuvo el pase
MercadoLa historia de Mamadou Sylla se niega a morir
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.95 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Riyadh lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Riyadh nadie finge estar haciéndolo.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Abascal, y el técnico lo permitió.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Al-Riyadh
Dos goles y un 8.70 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.29 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
20 goles y una media de 7.21 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al-Riyadh lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Al-Riyadh ya lo saben.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Sultan Al-Sawadi ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al-Riyadh se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Mamadou Sylla y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva22/02/2027
En Al-Riyadh el 138% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
El banquillo22/02/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Rodrigo Abascal
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Se enteró como todos, una hora antes, por un papel pegado en la pared. Nadie en Al-Riyadh fingió que fuera otra cosa que una decisión sobre él.
El banquillo22/02/2027
Trezeguet se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo22/02/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Saeed Al-Khaibari no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Al-Riyadh tampoco lo escondía nadie.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al-Riyadh cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Dos goles y un 8.83 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Battal Al-Harthi lo ha hecho, en Al-Riyadh, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
La operación que iba a llevar a Trezeguet al Al Ahly se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Al-Riyadh con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.39 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La oferta de Telavi por Mamadou Sylla se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Riyadh lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva01/02/2027
Pasa el cierre con 2 de alta y 3 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Riyadh hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Mamadou Sylla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla01/02/2027
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al-Riyadh preguntó y Al-Nahda dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
Dos goles y un 9.44 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Al-Khaleej conserva a su hombre, y Al-Riyadh vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 136% de los ingresos de Al-Riyadh
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Al-Riyadh la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Mamadou Sylla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Al-Riyadh preguntó y Al-Ittihad dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al-Riyadh lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Al-Riyadh preguntó y Al-Diriyah dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En el Al-Riyadh todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
2 abajo y sin rumbo, hasta que Tozé decidió lo contrario. Al-Batin había hecho lo difícil y luego lo vio deshacerse, y el ruido del pitido final fue del que un estadio se queda.
Dos goles y un 8.37 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La oferta de Al-Ra'ed por Jan Petek se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Yoann Barbet ya tiene su respuesta de Al-Riyadh; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Al-Riyadh no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Khalil Al-Absi
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Trezeguet en su mejor versión
Notas de los jugadoresAmer Khalil en cifras de sobresaliente
22Edición
El Diario de Al-Riyadh
28/12/2026
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Partido26/12/2026
Tras 8 partidos, Al-Riyadh vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Damac; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Al-Riyadh y Damac, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
2‑4 para Damac, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla28/12/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se llevan el 182% de lo que ingresa Al-Riyadh
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 2‑4 Saeed Al-Khaibari salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Si la culpa fue del portero o de los diez que tenía delante es la discusión que llenará esta semana todas las conversaciones de la ciudad. 2 paradas no zanjan el debate en ningún sentido.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Saeed Al-Khaibari tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Al-Riyadh pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
Notas de los jugadores21/12/2026
Las ocasiones llegaron y se fueron para Mamadou Sylla
16 disparos, un recuento que parece una buena tarde hasta que miras la otra columna. Los delanteros sobreviven a semanas así dando por hecho que las ocasiones seguirán llegando; el día que dejan de llegar se convierte en un problema.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Al-Njoom defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
33 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jan Petek estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Amer Khalil estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Abdulelah Al-Khaibari sale de esa comparación dentro del equipo, y el Al-Riyadh se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.98 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva30/11/2026
En Al-Riyadh el 169% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Saeed Al-Khaibari podía permitirse ser generoso.
Plantilla30/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khaled Al-Asbahi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.85 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Saeed Al-Khaibari podía permitirse ser generoso.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Tozé: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Al-Riyadh necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Victor Lekhal firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Lo siguiente, en casa: Al-Hazem, que llega en el puesto 2. La clase de partido sobre el que una temporada se construye en silencio o pierde en silencio su forma.
En breve
El banquilloEl técnico planta su bandera en Mamadou Sylla
PlantillaLeandro Antunes entrena como quien tiene algo que demostrar
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Saeed Al-Khaibari tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Plantilla09/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Khaled Al-Asbahi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Directiva02/11/2026
En Al-Riyadh el 169% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mamadou Sylla. 1‑0 ante Al-Saudi Al-Watani, y la ovación final fue sobre todo suya.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Saeed Al-Khaibari podía permitirse ser generoso.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Trezeguet firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
Notas de los jugadoresTrezeguet las deja todas atrás
Dos goles y un 8.39 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Plantilla26/10/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Partido24/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Al-Riyadh. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Notas de los jugadores26/10/2026
Khalil Al-Absi jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.19. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Saeed Al-Khaibari fue breve tras ganar 3‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo19/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Saeed Al-Khaibari ante una sala que ya las había oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Khaled Al-Asbahi estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Al-Riyadh pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
El banquillo19/10/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Khalil Al-Absi
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo12/10/2026
Trezeguet se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al-Riyadh lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Faisal Al-Sobhi, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Riyadh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Saad Al-Shammari entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mamadou Sylla lo produjo, y el 8.71 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Mamadou Sylla y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Trezeguet está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 172% de lo que ingresa Al-Riyadh
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Al-Ettifaq tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Acabó 3‑3, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
Plantilla05/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Riyadh
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.11 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Al-Riyadh y Al-Shoulla, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Notas de los jugadores28/09/2026
Mamadou Sylla jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.42. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Dos goles y un 9.04 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Tozé lo produjo, y el 8.36 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Saeed Al-Khaibari, sobre una victoria por 6‑1 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
1‑3 ante Al-Taawoun, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Mamadou Sylla. 2‑0 ante Al-Orobah, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Saeed Al-Khaibari sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Trezeguet está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Yahia Al-Shehri, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloAmer Khalil llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Clement Zubah no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Directiva07/09/2026
Cierra el mercado en Al-Riyadh: 16 de alta, 7 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 16; bajas, 7; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Plantilla07/09/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Saad Al-Shammari y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaAl-Riyadh, un equipo de desconocidos entre sí
El nombre de Clement Zubah ha aparecido en conversaciones de las que Al-Riyadh no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Todos sospechaban que había esta versión suya ahí dentro, y aquí está la prueba. 8.22, y ni una objeción en todo el estadio.
Notas de los jugadores31/08/2026
Victor Lekhal jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.11. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Saeed Al-Khaibari fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Al-Riyadh puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mamadou Sylla lo produjo, y el 8.73 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Najran esperando con una camiseta. En Al-Riyadh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.01 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Al-Riyadh ha hecho la parte difícil con Al-Mojzel, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Al-Njoom lo dice, y a nadie en Al-Riyadh le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Fahad Al-Mansour lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Abdullah Al-Qahtani es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Salem Al-Shehri es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Plantilla10/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Riyadh
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al-Riyadh cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Al-Riyadh la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mamadou Sylla y Al-Riyadh acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Al-Riyadh ha hecho la llamada a Al-Ta'ee. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.