Traspaso acordado, ficha acordada, y Panargiakos esperando con una camiseta. En Anagennisi Karditsa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Puesto 3, 23 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
El acuerdo con AEL Larisa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Anagennisi Karditsa trata con un hombre que quiere otro país.
En breve
PlantillaAlan Alegre choca con un compañero por las exigencias
La oferta de Etar por Jesaja Mustapha se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Anagennisi Karditsa pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Anagennisi Karditsa estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Anagennisi Karditsa trata con un hombre que quiere otro país.
Panagiotis Katsikas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Zahir Yunis
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Alegre estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pablo Cabral y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pablo Clavería, y el técnico lo permitió.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Thanasis Karelis no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Anagennisi Karditsa tampoco lo escondía nadie.
Iraklis llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
En breve
PlantillaNo hay sitio para Willian Pacheco en el nuevo dibujo
Panagiotis Katsikas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Nestos Chrysoupoli fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Alegre está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 19 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla14/12/2026
Pablo Cabral choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Calificado con 7.23. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Thanasis Karelis tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Alegre está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pyry Soiri estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Thanasis Karelis tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Anagennisi Karditsa ha sido explícito sobre la situación de Nasos Leonidopoulos, que es más de lo que reciben muchos.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Anagennisi Karditsa tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Alegre estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Thanasis Karelis no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Anagennisi Karditsa tampoco lo escondía nadie.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Anagennisi Karditsa cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Anagennisi Karditsa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Panagiotis Katsikas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Aboubakar Diaby acaba de firmar por el Anagennisi Karditsa y, por una vez, la respuesta importaba.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Anagennisi Karditsa sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pablo Cabral estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Thanasis Karelis tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Labros Antonopoulos, y el técnico lo permitió.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Anagennisi Karditsa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Alegre estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Panagiotis Ballas, y el técnico lo permitió.
Diallo Sanoussi tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Anagennisi Karditsa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla09/11/2026
Alan Alegre choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Media liga jugada, puesto 5, 13 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
5 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Anagennisi Karditsa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pablo Cabral estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Thanasis Karelis salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 50 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giorgos Moustakopoulos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Thanasis Karelis sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Anagennisi Karditsa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Pablo Cabral estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.01 en la ficha, y la afición del Anagennisi Karditsa se fue a casa repitiendo un nombre.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Iraklis llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Anagennisi Karditsa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Pablo Cabral y Anagennisi Karditsa acuerdan 4 años más.
En el Anagennisi Karditsa todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Pablo Cabral está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Toca Niki Volos, y hay un hombre en el vestuario de Anagennisi Karditsa que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Panos Chaikalis ha apuntado la fecha.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Anagennisi Karditsa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Regates completados: 25. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Diallo Sanoussi la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 82 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
2 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 22 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Panagiotis Katsikas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Anagennisi Karditsa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Pablo Clavería y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 94. PAOK B tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Hizo falta que Anestis Vlachomitros marcara para llevarse algo: 1‑1 ante PAOK B, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Thanasis Karelis no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Anagennisi Karditsa tampoco lo escondía nadie.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Anagennisi Karditsa tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Anagennisi Karditsa querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 98 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Panagiotis Katsikas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Aarón Romero estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Anagennisi Karditsa tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kostas Balomenos, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Anagennisi Karditsa hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 18; bajas, 0; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
La oferta llegó a PAOK esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
La operación que iba a llevar a Thanasis Papadakos al Panargiakos se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Anagennisi Karditsa con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Anagennisi Karditsa ofreció $25.0K; Panionios dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 113 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Regates completados: 35. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La persecución de Michalis Voriazidis terminó con $43.0K cambiando de manos y Aris Thessaloniki sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Anagennisi Karditsa preguntó y OFI dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
OFI quería más de $100.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Anagennisi Karditsa dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $25.0K: un club que quiere a Dimitris Skafidas lo suficiente como para preguntar dos veces.
$25.0K sobre la mesa de Panionios. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
$43.0K sobre la mesa de Aris Thessaloniki. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Atromitos quería más de $170.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Anagennisi Karditsa preguntó y Panionios dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anagennisi Karditsa cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/08/2026
Nikos Golias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $120.0K: un club que quiere a Giannis Christopoulos lo suficiente como para preguntar dos veces.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Kifisia conserva a su hombre, y Anagennisi Karditsa vuelve a una lista con un nombre tachado.
OFI quería más de $110.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Panagiotis Katsikas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Anagennisi Karditsa saben en cuál de las dos están.
Plantilla17/08/2026
Nikos Golias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La oferta de Atromitos por Pyry Soiri se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Panathinaikos quería más de $1.2M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Anagennisi Karditsa ha acudido a OFI con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Panagiotis Katsikas del OFI por $340.0K, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Godoy Cruz conserva a su hombre, y Anagennisi Karditsa vuelve a una lista con un nombre tachado.
Panagiotis Katsikas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Stylianos Stafylidis es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Eleftherios Manolas ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«La firma más fácil de mi carrera.» Anestis Vlachomitros y Anagennisi Karditsa acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Pablo Clavería estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A Aris Thessaloniki le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Plantilla03/08/2026
Nikos Golias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.