Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Anápolis sabe decir en qué semana.
Diego Fumaça estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Eric Melo firme algo — un contrato en Anápolis o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Luiz Otávio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Marcos Nardo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». João Nardo tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Jugando fuera de sitio, cambiado en la hora, obligado a ser alguien que no es: los detalles varían y el ánimo no. Anápolis tiene un jugador haciendo su trabajo bajo protesta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anápolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Ramallo, y el técnico lo permitió.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 20 años del Anápolis que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Luiz Otávio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Álvaro Cabrera la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
200 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
Plantilla26/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Anápolis
13 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Anápolis cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
7.53, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Anápolis tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
El banquillo26/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». João Nardo fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 4 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El banquillo19/10/2026
Rafael Tavares se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Anápolis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Caxias, y hay un hombre en el vestuario de Anápolis que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Luiz Otávio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pedro Porto ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Luiz Figueiredo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Anápolis reconocería. Los sábados se nota.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Busatto ha apuntado la fecha.
En breve
PlantillaBusatto ya sabe lo que gana el de al lado
El banquilloLeonardo Lima llama a la puerta del técnico
6 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Itabaiana fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Anápolis cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Tiene 18 años y nadie en Anápolis lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Álvaro Cabrera sale de esa comparación dentro del equipo, y el Anápolis se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
El banquillo05/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». João Nardo, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloUn error, y Kaik Viçoza todavía lo paga
PlantillaÁlvaro Cabrera, 20 años, es el mejor joven del fin de semana
Notas de los jugadoresUna tarde que Kaik Viçoza querría devolver
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
0‑1 para Ypiranga, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla28/09/2026
11 caras nuevas y el Anápolis todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por João Nardo ante una sala que ya las había oído.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Anápolis cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Eric Melo firme algo — un contrato en Anápolis o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Eric Melo está viviendo esa versión en el Anápolis, y suele notarse en el primer mes.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 João Nardo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Plantilla21/09/2026
Un joven del Anápolis se lleva el premio al mejor sub-21
Álvaro Cabrera tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Álvaro Cabrera lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Luiz Otávio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 20 años que siente suyo. Álvaro Cabrera la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Rodrygo Braga es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Paulo Correia lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Empate en el minuto 87, tras una tarde que Anápolis tenía prácticamente cerrada. Floresta lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anápolis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Ygor está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Un nombre más en la lista: Masr El Makasa ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Álvaro Cabrera. La respuesta de Anápolis no ha cambiado. De momento.
Luiz Otávio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
Plantilla31/08/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Anápolis
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Luiz Otávio lo ha hecho, en Anápolis, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla24/08/2026
Busatto sufre una lesión muscular: 17 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 17 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Veiga, y el técnico lo permitió.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo24/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑4 João Nardo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
0‑1 ante São José, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Notas de los jugadores17/08/2026
Gustavo Veiga no podía pedir más en su estreno: 7.53
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 7.53, 0 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
Plantilla17/08/2026
Gustavo Veiga consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gustavo Veiga acaba de firmar por el Anápolis y, por una vez, la respuesta importaba.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.86 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 14 años que siente suyo. Sérgio Braga la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Igor Viana lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Ronny lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Samuel Santos es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Antônio Bezerra lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Marcão estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Ravel deja Anápolis por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Fernando Viana deja Anápolis por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Paulo Henrique deja Anápolis por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Leonan deja Anápolis por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
En breve
Notas de los jugadoresKaik Viçoza los encaró todo el partido