20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Martín Barrios estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Esquivel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Miño, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Santiago Fernández está en ella.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Argentino de Quilmes saben en cuál de las dos están.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Franco Sosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla15/05/2028
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 4‑0, Gael Pérez podía permitirse ser generoso.
37 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Martín Barrios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Esquivel estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabián Henríquez, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
1 penaltis detenidos desde los once metros, y un estadio que los describirá uno por uno durante veinte años. A un portero le hace falta una noche así en toda su carrera, y esta fue la suya.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Argentino de Quilmes se está agotando.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
7.83, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
8 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Deportivo Laferrere fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
51 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
0‑3 para Ferrocarril Midland, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Martín Barrios estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
59 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Martín Barrios entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lautaro Filosa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 66 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 66 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Martín Barrios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Argentino de Quilmes sabe decir en qué semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Samuel Asprilla y Argentino de Quilmes acuerdan 3 años más.
Calificado con 7.31. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
73 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Santiago Fernández será jugador de otro club este fin de semana, y en Argentino de Quilmes las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
80 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla27/03/2028
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Lucio Nadalín: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Argentino de Quilmes necesitando que juegue como si nada de eso importara.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Argentino de Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Alan Vargas puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
88 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dock Sud se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo20/03/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Gael Pérez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Benavídez, y el técnico lo permitió.
Plantilla20/03/2028
Alan Vargas choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Dayro Peña está en ella.
95 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Victoria por 2‑0 ante Arsenal, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Martín Barrios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
103 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Joel Martínez y Argentino de Quilmes acuerdan 3 años más.
110 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Martín Barrios estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
118 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
0‑3 para Deportivo Merlo, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadoresTomás Gaitán los encaró todo el partido
81Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
14/02/2028
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla14/02/2028
Lautaro Filosa se lesiona los ligamentos de la rodilla: 126 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 126 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Dos goles y un 8.01 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Martín Barrios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Argentino de Quilmes y Argentino de Merlo, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Franco Sosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Bruno Ferrari lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Juan Romero lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Mateo Godoy lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Martín Barrios estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Esquivel estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Argentino de Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lucio Nadalín firme algo — un contrato en Argentino de Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Felipe Esquivel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Sebastián Miño ya tiene su respuesta de Argentino de Quilmes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lautaro Filosa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Argentino de Quilmes ha hecho saber al mercado que Lautaro Filosa está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Martín Barrios y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucio Nadalín, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Vargas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Santiago Fernández ya tiene su respuesta de Argentino de Quilmes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lautaro Filosa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Argentino de Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ariel Castellano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Ezequiel Madariaga ya tiene su respuesta de Argentino de Quilmes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Fabián Henríquez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Tomás Gaitán. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Deportivo Laferrere lo dice, y a nadie en Argentino de Quilmes le divierte adivinarlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Argentino de Quilmes estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una lesión de rodilla de las peores para Carlos Marino
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Argentino de Quilmes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Rosario Central, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Martín Barrios está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Atlético Tucumán: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Argentino de Quilmes, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
22 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Argentino de Quilmes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Excursionistas, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Argentino de Quilmes, y 11 partidos en 49 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Argentino de Quilmes ha hecho la llamada a Barracas Central. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 21 con 38 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
El acuerdo con Rosario Central está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Objetivos de mercadoUna cesión de Martín Barrios está en marcha
71Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
06/12/2027
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla06/12/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Carlos Marino
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Argentino de Quilmes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Puesto 20 y 38 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Argentino de Quilmes ha hecho la parte difícil con San Martín SJ, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Escudero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
En breve
El banquilloLa alineación lo dijo todo sobre Leandro Guzmán
43 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ariel Castellano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se enteró como todos, una hora antes, por un papel pegado en la pared. Nadie en Argentino de Quilmes fingió que fuera otra cosa que una decisión sobre él.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Gael Pérez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Ezequiel Madariaga
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Argentino de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Antofagasta sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Argentino de Quilmes pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Argentino de Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Escudero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo15/11/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Samuel Asprilla
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Fabián Henríquez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Villa San Carlos, y hay un hombre en el vestuario de Argentino de Quilmes que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tomás Gaitán firme algo — un contrato en Argentino de Quilmes o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Puesto 20 y 34 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Brown de Adrogué tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.86 en la ficha, y la afición del Argentino de Quilmes se fue a casa repitiendo un nombre.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ariel Castellano, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Leandro Guzmán está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Otra temporada, otro escudo, otro vestuario al que convencer. Me gustaría una pretemporada en Argentino de Quilmes en la que alguien me mire de verdad.» Pertenece a Antofagasta hasta que acabe la cesión; la discusión es con el club que lo tiene en propiedad.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Gael Pérez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Fabián Henríquez.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Darío Cáceres lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Argentino de Quilmes se está agotando.
15 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Alvarado fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Franco Sosa. 1‑0 ante Alvarado, y la ovación final fue sobre todo suya.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Martiniano Compagnucci.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Escudero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloBrayan Aragón se lleva el toque del técnico
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Argentino de Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ariel Castellano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Puesto 21 y 29 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
14 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Gael Pérez lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leandro Guzmán y Argentino de Quilmes acuerdan 2 años más.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Argentino de Quilmes sabe decir en qué semana.
Ya van 12 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
18 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ariel Castellano, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNadie sobre el césped estuvo cerca de Valentino Di Marco
El banquilloLeandro Guzmán llama a la puerta del técnico
25 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Ariel Castellano lo llamará otra cosa en privado.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Argentino de Quilmes todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Darío Cáceres: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Vega Rucci, y el técnico lo permitió.
Sebastián Alfonso se lesiona los ligamentos de la rodilla: 44 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 44 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7.71, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Argentino de Quilmes tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Argentino de Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Vega Rucci será jugador de otro club este fin de semana, y en Argentino de Quilmes las despedidas han empezado en voz baja.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Escudero está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Argentino de Quilmes ha sido explícito sobre la situación de Leonel Escudero, que es más de lo que reciben muchos.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Sportivo Italiano se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla16/08/2027
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Cettou, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Argentino de Quilmes, y 8 partidos en 31 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
7.58, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
200 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
En breve
El banquilloEl veredicto del entrenador
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Leandro Guzmán
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
0‑3 para San Telmo, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ariel Castellano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 3; bajas, 3; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Argentino de Quilmes nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
PlantillaAriel Castellano se ha quedado grande para esta categoría
51Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
19/07/2027
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla19/07/2027
Franco Godoy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo19/07/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Gael Pérez ante una sala que ya las había oído.
Una consulta de cesión a Acassuso: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Argentino de Quilmes lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
7.62, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
7.85, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Argentino de Quilmes ha hecho la parte difícil con Acassuso, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de Argentino de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Antofagasta sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
En breve
PlantillaRomán Barreto choca con un compañero por las exigencias
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Tomás Gaitán
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Leandro Guzmán
49Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
05/07/2027
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla05/07/2027
Franco Godoy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 37 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 37 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Argentino de Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
7.47, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Argentino de Quilmes lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Aldosivi, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Franco Godoy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 45 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 45 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Demián Núñez se ha ido, en las cuentas hay $440.0K más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Argentino de Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Vélez pagó $440.0K y Argentino de Quilmes lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Riestra conserva a su hombre, y Argentino de Quilmes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresJoel Martínez por encima de todo
Franco Godoy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 53 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 53 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
El acuerdo con San Lorenzo está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. San Lorenzo conserva a su hombre, y Argentino de Quilmes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
7.95, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Argentino de Quilmes tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Argentino de Quilmes ha hecho la llamada a Deportivo Riestra. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
60 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Argentino de Quilmes vuelve a una lista con un nombre tachado.
Notas de los jugadores14/06/2027
Tomás Gaitán jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.45. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla14/06/2027
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Argentino de Quilmes, y 5 partidos en 22 dicen que se ha ganado que le escuchen.
A San Lorenzo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Dayro Peña de ejemplo
El banquilloFranco Godoy llama a la puerta del técnico
67 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Argentino de Quilmes se está agotando.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Argentino de Quilmes ha hecho la parte difícil con Estudiantes, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Argentino de Quilmes sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Gael Pérez tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Una lesión de rodilla de las peores para Franco Godoy
74 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Benavídez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Cettou, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Brown de Adrogué con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
81 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enzo Zárate, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Benavídez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo24/05/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Gael Pérez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Franco Godoy se lesiona los ligamentos de la rodilla: 89 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 89 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Argentino de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Antofagasta sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo17/05/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Gael Pérez eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Juan Cettou
98 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.65, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.47 en la ficha, y la afición del Argentino de Quilmes se fue a casa repitiendo un nombre.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo10/05/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Gael Pérez eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Deportivo Merlo llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
106 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Benavídez está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Tres cesiones en tres años. En algún momento un club tiene que decidir si soy su jugador o su activo». La etapa en Antofagasta continúa; el mensaje viaja a casa.
El banquillo03/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Gael Pérez ante una sala que ya las había oído.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Diez hombres y un portero por detrás, y aun así acabó en la red. Lo supo antes de que se lo dijeran, y en el Argentino de Quilmes nadie tuvo que hacerlo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Franco Sosa. 3‑2 ante Ferrocarril Midland, y la ovación final fue sobre todo suya.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores26/04/2027
Román Barreto jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.06. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo26/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Gael Pérez, sobre una victoria por 3‑2 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leandro Guzmán, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Benavídez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Nicolás Benavídez ya tiene su respuesta de Argentino de Quilmes; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.85 en la ficha, y la afición del Argentino de Quilmes se fue a casa repitiendo un nombre.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Argentino de Quilmes, y 4 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Gael Pérez podía permitirse ser generoso.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Argentino de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ypiranga sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo12/04/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Gael Pérez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
MercadoLa historia de Tomás Gaitán se niega a morir
36Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
05/04/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla05/04/2027
Leandro Guzmán se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo05/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Gael Pérez, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Notas de los jugadoresEnzo Diez los va pasando de uno en uno
35Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
29/03/2027
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
Plantilla29/03/2027
Leandro Guzmán se lesiona los ligamentos de la rodilla: 22 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 22 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo29/03/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Germán Cheppi
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Román Barreto: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Argentino de Quilmes necesitando que juegue como si nada de eso importara.
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Argentino de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Antofagasta sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
El banquillo22/03/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Gael Pérez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Lautaro Filosa marcó, fue calificado con 7.52 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Dock Sud tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Argentino de Quilmes, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Demián Núñez, y el técnico lo permitió.
Leandro Guzmán se lesiona los ligamentos de la rodilla: 43 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 43 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me dijeron cuál sería mi papel y firmé por eso. No ha pasado.» Un agravio con fecha concreta es el más difícil de arreglar.
Notas de los jugadores08/03/2027
Daniel Del Valle, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.78
Un 7.78 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leandro Guzmán y Argentino de Quilmes acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadoresEnzo Diez los encaró todo el partido
31Edición
El Heraldo de Argentino de Quilmes
01/03/2027
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla01/03/2027
Leandro Guzmán se lesiona los ligamentos de la rodilla: 51 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 51 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 61 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Joel Martínez
58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
1 para Facundo Lando, calificado con 7.98, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
66 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Franco Godoy y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Argentino de Quilmes desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Ypiranga sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
75 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Liam Fernández lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Maximiliano Figueroa ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
82 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Argentino de Quilmes dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Alexander Quintana lo ha hecho, en Argentino de Quilmes, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Franco Godoy estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Juan Ignacio Berasi vuelve a ser jugador de Argentino de Quilmes, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Samuel Asprilla vuelve a ser jugador de Argentino de Quilmes, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Alexander Quintana vuelve a ser jugador de Argentino de Quilmes, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
89 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/01/2027
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
96 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 107 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Leandro Guzmán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla18/01/2027
Lucio Nadalín choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Vega Rucci, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloAgustín Cecconato se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
103 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Argentino de Quilmes pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Argentino de Quilmes hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Argentino de Quilmes saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Leandro Guzmán se lesiona los ligamentos de la rodilla: 111 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 111 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 124 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de Arsenal por Martiniano Compagnucci se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Argentino de Quilmes estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Leandro Guzmán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El nombre de Agustín Nasello ha aparecido en conversaciones de las que Argentino de Quilmes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
120 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Argentino de Quilmes pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 132 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Argentino de Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Martiniano Compagnucci ha aparecido en conversaciones de las que Argentino de Quilmes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Plantilla28/12/2026
Lucio Nadalín choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Argentino de Quilmes lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El nombre de Ezequiel Madariaga ha aparecido en conversaciones de las que Argentino de Quilmes no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Argentino de Quilmes ha hecho saber al mercado que Facundo Lando está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lautaro Filosa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Franco Sosa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
9 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
5 partidos sin perder, y entonces Excursionistas. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Plantilla14/12/2026
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El acuerdo con Talleres está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Boca Juniors lo dice, y a nadie en Argentino de Quilmes le divierte adivinarlo.
Leandro Guzmán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Lando. 2‑0 ante Villa Dálmine, y la ovación final fue sobre todo suya.
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Notas de los jugadores30/11/2026
Noventa minutos de Tomás Gaitán en su mejor versión
Calificado con 8.32. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Argentino de Quilmes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores30/11/2026
Facundo Lando jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.07. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Leandro Guzmán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Dayro Peña la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Notas de los jugadores23/11/2026
Noventa minutos de Franco Sosa en su mejor versión
Calificado con 8.23. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Argentino de Quilmes.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Argentino de Quilmes no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joaquín Vega Rucci, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.81 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Leandro Guzmán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Carlos Marino ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gallego es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lucio Nadalín está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Gael Pérez fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Dos goles y un 8.75 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Franco Sosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Franco Sosa. 2‑1 ante Brown de Adrogué, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla02/11/2026
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Gael Pérez podía permitirse ser generoso.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Demián Núñez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
11 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Gael Pérez ante una sala que ya las había oído.
Toca Brown de Adrogué, y hay un hombre en el vestuario de Argentino de Quilmes que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
MercadoLa historia de Tomás Gaitán se niega a morir
El banquilloJoaquín Molina se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla19/10/2026
Lucio Nadalín choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Flandria llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Argentino de Quilmes tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Argentino de Quilmes puede pedir y sube el sueldo que Martiniano Compagnucci puede exigir.
Leandro Guzmán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Argentino de Quilmes lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Notas de los jugadores05/10/2026
Noventa minutos de Facundo Lando en su mejor versión
Calificado con 8.12. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Argentino de Quilmes.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Martiniano Compagnucci será jugador de otro club este fin de semana, y en Argentino de Quilmes las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Leandro Guzmán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Martiniano Compagnucci, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Leandro Guzmán
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Argentino de Quilmes, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dayro Peña, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Franco Sosa y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/09/2026
Román Barreto choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Gael Pérez tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Franco Sosa estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Román Barreto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Argentino de Quilmes de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Ferrocarril Midland con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Argentino de Quilmes, otra semana sin la firma de Fernando Cosciuc.
El banquillo07/09/2026
Joaquín Molina se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Argentino de Quilmes lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Sebastián Alfonso ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloGermán Cheppi llama a la puerta del técnico
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Argentino de Quilmes pueden fingir no haber oído.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Leandro Guzmán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Martiniano Compagnucci está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo31/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Gael Pérez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
Notas de los jugadoresFranco Sosa las deja todas atrás
San Martín SJ avanza y Argentino de Quilmes se vuelve a casa, con el 1‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Argentino de Quilmes tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
7.26, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Argentino de Quilmes tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo24/08/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Gael Pérez eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Joel Martínez
3 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Leandro Guzmán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Román Barreto está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Empate en el minuto 113, tras una tarde que Argentino de Quilmes tenía prácticamente cerrada. Mitre lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Leandro Guzmán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Chiqui ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Luis Figueroa es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Leonardo Flores ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Paz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucio Nadalín estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.90 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leandro Guzmán y Argentino de Quilmes acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Argentino de Quilmes cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Zárate estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Juan Cettou hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.89
10 acciones combinadas y 7.89. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.