Ser difícil de batir no es lo mismo que ganar, pero 16 partidos sin derrota son un cimiento que Atlético Madrid no tenía en otoño.
Partido12/02/2028
El Atlético Madrid convierte su casa en un mal sitio para visitar
14 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
Plantilla14/02/2028
Palabras en el entrenamiento del Atlético Madrid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Fernández está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Ya son 50 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrid pueden fingir no haber oído.
Mercado07/02/2028
Tan cerca: el traspaso de Álex Baena muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Almería pasó página, Álex Baena se reincorpora a Atlético Madrid, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 5; bajas, 6; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Edward Cedeño está viviendo esa versión en el Atlético Madrid, y suele notarse en el primer mes.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Enzo Fernández está viviendo esa versión en el Atlético Madrid, y suele notarse en el primer mes.
El nombre de Álex Baena ha aparecido en conversaciones de las que Atlético Madrid no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El acuerdo con Las Palmas está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Plantilla31/01/2028
Palabras en el entrenamiento del Atlético Madrid sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enzo Fernández está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Atlético Madrid preguntó y Racing Santander dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Atlético Madrid ha acudido a Manchester City con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.35, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Partido22/01/2028
El Atlético Madrid convierte su casa en un mal sitio para visitar
12 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Willy Kambwala acaba de firmar por el Atlético Madrid y, por una vez, la respuesta importaba.
$63.8M era lo máximo que el club iba a pagar y Barcelona pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Julián Álvarez era uno de los motivos por los que la gente venía, y $226.3M no sustituye eso por sí solo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
En el Real Madrid no van a disfrutar las fotos. Endrick ha firmado por el Atlético Madrid, y todos los implicados entienden que esta operación nunca fue solo de fútbol.
Atlético Madrid ha acudido a Barcelona con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Atlético Madrid ha acudido a FC Nantes con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrid pueden fingir no haber oído.
La persecución de Couhaib Driouech terminó con $14.4M cambiando de manos y Celta sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Endrick acaba de firmar por el Atlético Madrid y, por una vez, la respuesta importaba.
Un nombre más en la lista: Villarreal ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Julián Álvarez. La respuesta de Atlético Madrid no ha cambiado. De momento.
$86.0M sobre la mesa de Real Madrid. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrid pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Atlético Madrid estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Nada firmado, nada desmentido, y mucha gente de repente muy cuidadosa con las palabras. Quien ya ha vivido una de estas sabe que la parte silenciosa dura meses.
13 temporadas y 551 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alejandro Grimaldo está en ella.
Regates completados: 14. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo27/12/2027
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Tomás Márquez eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejandro Grimaldo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Mercado27/12/2027
Silviu Lung tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atlético Madrid ha sido explícito sobre la situación de Silviu Lung, que es más de lo que reciben muchos.
Dos goles y un 8.37 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marc Pubill, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Thomas Lemar lo hizo ante Real Murcia. 4‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Atlético Madrid.
La oferta de River Plate por Cristian Romero se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Thomas Lemar lo produjo, y el 8.62 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dos goles y un 8.29 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Puesto 3, 30 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Rodrigo Mendoza la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Cristian Romero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Rayane Belaid tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Rodrigo Mendoza ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
El banquillo06/12/2027
Álex Baena se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dos goles y un 8.80 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Rodrigo Mendoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Un punto rescatado en el minuto 91 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Carlos Martín de ejemplo
El banquilloA medias: Tomás Márquez, sobre el empate
Cristian Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
5 partidos sin perder, y entonces Real Sociedad. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Toca Real Madrid, lo que significa una semana que empieza el lunes. Todo lo demás en esta página se habrá olvidado el sábado; este partido no se olvidará en un año.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Atlético Madrid, otra semana sin la firma de Johnny Cardoso.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
Una cláusula en la que alguien insistió hace años, en una negociación que nadie recuerda, acaba de pagarle al Atlético Madrid $1.1M. Ademola Lookman se marchó hace mucho; el papel se quedó.
Rodrigo Mendoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Julián Álvarez está en ella.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Atlético Madrid querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Toca Real Sociedad, y hay un hombre en el vestuario de Atlético Madrid que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Madrid. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Lucas Márquez puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Thomas Lemar lo hizo ante Teruel. 3‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Atlético Madrid.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
6 goles en un partido, Álex Baena en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Atlético Madrid ni a Valencia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jan Oblak, y el técnico lo permitió.
En breve
Plantilla8 jugadores de Atlético Madrid, con sus selecciones
Girona querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Atlético Madrid fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrid pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
Rodrigo Mendoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Osasuna querrá olvidar esto cuanto antes: 5‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Atlético Madrid fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 9.07 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alejandro Grimaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Dos goles y un 8.52 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Notas de los jugadores18/10/2027
Santiago Castro jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.95. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Santiago Castro la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Alavés intentó reordenarse, el Atlético Madrid no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla11/10/2027
Álex Baena sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alexander Sørloth entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Álex Baena firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Toca Alavés, y hay un hombre en el vestuario de Atlético Madrid que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
En breve
El banquilloA Thomas Lemar le han prometido minutos
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
2 goles, y el segundo fue el que lo cerró. Nota de 8.78, y con algo más de suerte en el primer palo habría tenido un tercero.
Notas de los jugadores04/10/2027
Kang-In Lee hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.58
19 acciones combinadas y 7.58. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jan Oblak, y el técnico lo permitió.
Con 8 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Julián Álvarez lo produjo, y el 8.25 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Mendoza, y el técnico lo permitió.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Atlético Madrid se le juzgará por una sola cosa.
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Juan Brunetta
A Atlético Madrid se le acabó el tiempo con Málaga. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Julián Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Atlético Madrid preguntó y Getafe dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Santiago Castro la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Álex Baena puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Atlético Madrid volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Middlesbrough ya no venda.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Málaga conserva a su hombre, y Atlético Madrid vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquilloJulián Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
58Edición
La Crónica de Atlético Madrid
06/09/2027
De nuestro corresponsal de fútbolOptimismo
Objetivos de mercado06/09/2027
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Dávid Strelec
Atlético Madrid y Middlesbrough han fijado $195.9M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Atlético Madrid preguntó y Deportivo La Coruña dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Directiva06/09/2027
Pasa el cierre con 12 de alta y 16 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Atlético Madrid hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $402.5M: un club que quiere a Dávid Strelec lo suficiente como para preguntar dos veces.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Fran Beltrán de ejemplo
El banquilloAlejandro Grimaldo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
PlantillaDemasiado cambio y demasiado rápido en el Atlético Madrid
La racha sin perder llega a 18. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Atlético Madrid preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Atlético Madrid ofreció $36.1M; Swansea City dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
$26.8M sobre la mesa de Middlesbrough. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
Atlético Madrid ha acudido a Málaga con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Cristian Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La ciudad deportiva se queda en silencio durante dos semanas. 8 hombres se han ido a ser jugadores de otro, y el entrenador se queda con los que nadie ha llamado.
La racha sin perder llega a 17. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Atlético Madrid ofreció $60.0M; Athletic Bilbao dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Kang-In Lee no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La oferta llegó a Swansea City esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Julián Álvarez marcó en el minuto 88, Sevilla ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Atlético Madrid se lo llevó todo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atlético Madrid lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La directiva ha atado más tiempo al hombre del banquillo, y eso dice más que cualquier comunicado de apoyo. La estabilidad es fácil de prometer y cara de mantener.
Spezia ha aceptado el dinero. Lo que Atlético Madrid no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Lo menos glamuroso que hace un fichaje extranjero y lo que decide a la mayoría. Un jugador que entiende el grito que llega por detrás es otro futbolista distinto del que no lo entiende.
Lo siguiente, en casa: Sevilla, que llega en el puesto 17. La clase de partido sobre el que una temporada se construye en silencio o pierde en silencio su forma.
Rodrigo Mendoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla09/08/2027
7 caras nuevas y el Atlético Madrid todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo09/08/2027
Jan Oblak se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Alejandro Grimaldo. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Los minutos no llegaban en Atlético Madrid, así que los buscará en Almería. Todos lo llaman desarrollo; para el jugador es simplemente la ocasión de jugar.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
En breve
PlantillaCristian Romero es la comidilla de la ciudad deportiva
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Puesto 3, 83 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Álex Baena está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alexander Sørloth firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
El cuerpo técnico le ha puesto a Kang-In Lee algo aparte. Si es una carencia que se corrige o una virtud que se afila, nadie de fuera lo sabrá hasta que aparezca un sábado.
Desde la ciudad deportiva dicen que ha sido el más enchufado de toda la semana. Es la noticia más silenciosa de un periódico y suele salir la semana antes de que alguien entre en el once.
En breve
El banquilloCarlos Martín conserva el voto de su entrenador
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atlético Madrid puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Un nombre más en la lista: Leganés ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Kang-In Lee. La respuesta de Atlético Madrid no ha cambiado. De momento.
Rodrigo Mendoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo26/07/2027
Alejandro Grimaldo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Marcos Llorente firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
Alejandro Grimaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Julián Álvarez está en ella.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Atlético Madrid querrían reconocer. Se le nota los sábados.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Atlético Madrid no tiene una buena respuesta.
«Júzguenme por él». Un entrenador no dice algo así por accidente: traslada la presión de los hombros de Robin Le Normand a los suyos, y ambos lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Hammarby conserva a su hombre, y Atlético Madrid vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
Un club de su país ha hecho la pregunta, y él nunca ha fingido que no quisiera que se la hicieran. A Atlético Madrid le espera una conversación que no va a ganar con dinero.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Carlos Martín y Atlético Madrid acuerdan 5 años más.
Plantilla12/07/2027
7 caras nuevas y el Atlético Madrid todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jan Oblak está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrid, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $94.4M porque Santiago Castro es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Santiago Castro acaba de firmar por el Atlético Madrid y, por una vez, la respuesta importaba.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Santiago Castro tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
38 encuentros, 9 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Atlético Madrid ya no es si juega, sino a quién desplaza.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Thomas Lemar está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
En breve
El banquilloÁlex Baena se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
La oferta llegó a AS Roma esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Cristian Romero quiere fútbol continental; si el Atlético Madrid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Kang-In Lee y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo28/06/2027
Alejandro Grimaldo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Madrid. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
4 porterías a cero en 33 partidos con Eyupspor. Ese es el oficio entero de un portero bien hecho, y se está haciendo muy lejos del club al que pertenece.
Los contables lo llamarán buen negocio y tendrán razón, que no es lo que nadie fuera del consejo está discutiendo. Pablo Barrios era uno de los motivos por los que la gente venía, y $109.3M no sustituye eso por sí solo.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Rayane Belaid tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo21/06/2027
Julián Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los minutos no llegaban en Atlético Madrid, así que se buscarán en Mallorca. Una cesión no es un adiós, pero siempre es una pregunta: sobre el jugador, o sobre el plan.
$63.7M era lo máximo que el club iba a pagar y Osasuna pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La persecución de Antonio Blanco terminó con $31.2M cambiando de manos y Alavés sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
La oferta de Girona por Pablo Barrios se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Antonio Blanco lo ha hecho, en Atlético Madrid, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Julián Álvarez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Con 9 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Atlético Madrid preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alavés ha aceptado el dinero. Lo que Atlético Madrid no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Atlético Madrid ha acudido a Osasuna con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Osasuna conserva a su hombre, y Atlético Madrid vuelve a una lista con un nombre tachado.
18 temporadas y 594 partidos, todos aquí. Las carreras así no se diseñan; le ocurren a cierta clase de hombre en cierta clase de club, y esta ciudad tiene uno.
Puesto 3, 83 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
La oferta de Platense por Juan Musso se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
El nombre de Ademola Lookman ha aparecido en conversaciones de las que Atlético Madrid no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $70.5M: un club que quiere a Aimar lo suficiente como para preguntar dos veces.
La clasificación está sellada y la próxima temporada las grandes noches bajo los focos serán continentales. Para los jugadores es un escaparate; para las cuentas, un salvavidas; para la afición, pasaportes.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Atlético Madrid estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
19 partidos y 0 goles lejos de aquí, y un futbolista que el entrenador no tenía en agosto. Las cesiones se hacen esperando exactamente esto y la mayoría no lo dan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alejandro Grimaldo está en ella.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Madrid. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Carlos Martín
Ya son 16 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 83 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Julián Álvarez quiere fútbol continental; si el Atlético Madrid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.46 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La racha sin perder llega a 15. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Una media de 7.27 en la temporada con 22 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Ya son 100 goles con estos colores, cada uno el recuerdo de alguien. En la grada hay un aficionado capaz de decirte dónde estaba en la mayoría de ellos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jan Oblak está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Tomás Márquez tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Puesto 3, 81 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
21 goles y una media de 7.26 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Partido08/05/2027
El Atlético Madrid convierte su casa en un mal sitio para visitar
9 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Alexander Sørloth.
Ya son 13 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
20 goles y una media de 7.25 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
2 goles en veinte minutos con Álex Baena en medio de todo, y Getafe sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Madrid le dijo a Alejandro Grimaldo que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Julián Álvarez lo produjo, y el 8.37 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
2 goles en veinte minutos con Julián Álvarez en medio de todo, y Celta sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Una media de 7.20 en la temporada con 17 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kang-In Lee, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Musso ya tiene su respuesta de Atlético Madrid; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Dos goles y un 8.37 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Nicolás González estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.95 y 2 participaciones.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Atlético Madrid y de Betis por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Álex Baena lo produjo, y el 8.17 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Cristian Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
5 goles y una media de 7.40 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Juan Musso quiere fútbol continental; si el Atlético Madrid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
El banquillo29/03/2027
Julián Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Julián Álvarez firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Madrid. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
7.81, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Julián Álvarez. 3‑1 ante Sevilla, y la ovación final fue sobre todo suya.
Con 8 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Sevilla intentó reordenarse, el Atlético Madrid no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Puesto 3, 62 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Atlético Madrid nadie finge estar haciéndolo.
Una media de 7.26 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Madrid le dijo a Robin Le Normand que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Jan Oblak está en ella.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Tomás Márquez tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Una cláusula en la que alguien insistió hace años, en una negociación que nadie recuerda, acaba de pagarle al Atlético Madrid $930.0K. Giuliano Simeone se marchó hace mucho; el papel se quedó.
6 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Nada firmado, nada desmentido, y mucha gente de repente muy cuidadosa con las palabras. Quien ya ha vivido una de estas sabe que la parte silenciosa dura meses.
523 partidos a lo largo de 12 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Atlético Madrid trata con un hombre que quiere otro país.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Pablo Barrios. 1‑0 ante Osasuna, y la ovación final fue sobre todo suya.
5 goles y una media de 7.36 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Álex Baena lo produjo, y el 8.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
522 partidos a lo largo de 12 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Atlético Madrid trata con un hombre que quiere otro país.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Cristian Romero quiere fútbol continental; si el Atlético Madrid puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Hay goles, y luego hay goles a ese rival en concreto. La afición del Atlético Madrid tiene un año de ventaja en las conversaciones y sabe perfectamente de quién es el nombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 goles y una media de 7.32 en la temporada. Un estado de forma así se nota mucho más allá de esta ciudad.
El banquillo22/02/2027
Julián Álvarez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Puesto 3, 52 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Pablo Barrios marcó, fue calificado con 7.94 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Pablo Barrios la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
589 partidos a lo largo de 18 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
Dos goles y un 8.48 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Julián Álvarez lo produjo, y el 8.38 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
Alejandro Grimaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Silviu Lung lo ha hecho, en Atlético Madrid, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 2; bajas, 5; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Marcos Parriego ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Atlético Madrid, y 0 partidos en 24 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Madrid le dijo a Pablo Barrios que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Plantilla01/02/2027
Aleksa Purić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo01/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Tomás Márquez ante una sala que ya las había oído.
En breve
El banquilloAlejandro Grimaldo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Atlético Madrid se le juzgará por una sola cosa.
13 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La persecución de Fran Beltrán terminó con $27.1M cambiando de manos y Girona sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atlético Madrid no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Fran Beltrán lo ha hecho, en Atlético Madrid, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Un nombre más en la lista: Hannover 96 ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Juan Musso. La respuesta de Atlético Madrid no ha cambiado. De momento.
Los clubes se han dado la mano con Girona; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
$85.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Tottenham pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Álex Moreno lo ha hecho, en Atlético Madrid, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexander Sørloth, y el técnico lo permitió.
Álex Moreno llega con 33 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Notas de los jugadores11/01/2027
Noventa minutos de Kang-In Lee en su mejor versión
Calificado con 8.41. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Atlético Madrid.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Julián Álvarez
$77.5M sobre la mesa de Tottenham. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Los clubes se han dado la mano con Girona; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Atlético Madrid se ha beneficiado de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrid pueden fingir no haber oído.
La oferta de Cádiz por Giuliano Simeone se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Las normas lo permiten y escuece igual. Salvi Esquivel ha acordado condiciones con el Alcorcón para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Nicolás González y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ya son 5 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Alejandro Grimaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alexander Sørloth ya tiene su respuesta de Atlético Madrid; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Pablo Barrios la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nicolás González está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Alexander Sørloth entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
1 para Dávid Hancko, calificado con 7.96, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atlético Madrid puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marc Pubill, y el técnico lo permitió.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Mallorca querrá olvidar esto cuanto antes: 6‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Atlético Madrid fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Álex Baena lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
27 puntos y un sitio en el grupo de cabeza. En el estadio nadie pronuncia todavía la palabra en voz alta.
Notas de los jugadores14/12/2026
Obed Vargas, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.91
Un 7.91 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Atlético Madrid y de Mallorca por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Atlético Madrid, y 0 partidos en 16 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Rodrigo Mendoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Atlético Madrid de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Martín Vargas, y el técnico lo permitió.
1 para Alejandro Grimaldo, calificado con 6.76, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atlético Madrid puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Atlético Madrid le dijo a Jan Oblak que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Alejandro Grimaldo
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
El banquillo23/11/2026
Nicolás González se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
5 intentos, ninguno dentro. Estuvo en los sitios correctos toda la tarde, que es lo difícil, e hizo mal lo fácil: con eso un entrenador puede convivir.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Ademola Lookman
Cristian Romero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Alejandro Grimaldo está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Julián Álvarez. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrid, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Cedidos16/11/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Thomas Lemar
3 goles en 10 partidos en Elche: números que viajan a casa más rápido que él. En Atlético Madrid alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Cedidos16/11/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Carlos Martín
3 goles en 13 partidos en Hajduk Split: números que viajan a casa más rápido que él. En Atlético Madrid alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Rodrigo Mendoza no lo necesitó: 8.22, y parecía el más cómodo del campo.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
10 convocatorias son un cumplido para la plantilla y un dolor de cabeza para quien la dirige. Los recuperará en dos semanas, cansados y en distintos estados de conservación.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
4 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Marbella pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.
En breve
Notas de los jugadoresKang-In Lee jugó una tarde distinta a la de todos los demás
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Tomás Márquez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Marcos Llorente. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
7.83, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Julián Álvarez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alavés obligó a Atlético Madrid a sudarlo, pero el marcador decía 3‑1 al final y la tabla no pregunta cómo.
Partido24/10/2026
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Atlético Madrid. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Calificado con 8.23. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Atlético Madrid.
El banquillo26/10/2026
Nicolás González se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Atlético Madrid saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atlético Madrid puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 4 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
Rodrigo Mendoza y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Tomás Márquez salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alejandro Grimaldo firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nada en la semana que viene es normal. Barcelona el sábado, una ciudad que ya ha empezado a hablar de ello, y un vestuario al que no hace falta explicarle lo que significa.
Rodrigo Mendoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/10/2026
5 caras nuevas y el Atlético Madrid todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo12/10/2026
Álex Baena se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atlético Madrid lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Julián Álvarez firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Alejandro Grimaldo: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Atlético Madrid necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atlético Madrid. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atlético Madrid, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Cristian Romero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Con 9 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Atlético Madrid, y 0 partidos en 7 dicen que se ha ganado que le escuchen.
La directiva ha respondido con dinero en lugar de con ánimos, que es la única respuesta que un entrenador quiere. Gastarlo bien ya es problema exclusivamente suyo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Atlético Madrid puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Notas de los jugadores28/09/2026
Julián Álvarez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.03. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Tomás Márquez podía permitirse ser generoso.
Alejandro Grimaldo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Nicolás González está en ella.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Tomás Márquez fue breve tras ganar 2‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Ademola Lookman. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 14. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
1‑0 ante Real Madrid, y los cánticos siguieron mucho después del pitido. Los puestos en la tabla van y vienen; días como este se cuentan en las comidas familiares durante años.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atlético Madrid, y no se va a retirar.
Márcale a cualquier otro y es un gol. Márcales a ellos y es una historia con tu nombre durante una década, y la afición de Atlético Madrid ya ha empezado a contarla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Álex Baena está en ella.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Tomás Márquez, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Julián Álvarez firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atlético Madrid pueden fingir no haber oído.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 15 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Atlético Madrid hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Atlético Madrid se le juzgará por una sola cosa.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Kang-In Lee ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Atlético Madrid de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Toca Real Madrid, y hay un hombre en el vestuario de Atlético Madrid que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Athletic Bilbao conserva a su hombre, y Atlético Madrid vuelve a una lista con un nombre tachado.
Con 10 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Rodrigo Mendoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Calificado con 7.58. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Hizo falta que Julián Álvarez marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Real Sociedad, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Tomás Márquez eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Dos goles y un 8.17 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alexander Sørloth firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
$21.6M era lo máximo que el club iba a pagar y Villarreal pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Edu Altozano lo ha hecho, en Atlético Madrid, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla17/08/2026
5 caras nuevas y el Atlético Madrid todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ademola Lookman firme algo — un contrato en Atlético Madrid o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Kang-In Lee: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Atlético Madrid necesitando que juegue como si nada de eso importara.
$21.6M sobre la mesa de Villarreal. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Atlético Madrid la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Julián Álvarez y Atlético Madrid acuerdan 5 años más.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $23.5M: un club que quiere a Ilias Akhomach lo suficiente como para preguntar dos veces.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atlético Madrid cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álex Baena, y el técnico lo permitió.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Jorge Ríos lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Víctor Vargas lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Atlético Madrid preguntó y Brighton dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
585 partidos en 18 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie construye carreras así a propósito, y en Atlético Madrid saben exactamente lo que tienen.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Atlético Madrid escucha una frase así exactamente como está construida.
Alejandro Grimaldo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Quedan 36 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
«70 internacionalidades son 70 más de las que esperaba aquel chaval.» A los 34 ha terminado con su país y no ha terminado en absoluto con Atlético Madrid.
En breve
El banquilloJulián Álvarez llama a la puerta del técnico
Objetivos de mercadoUna cesión de Edu Altozano está en marcha
El banquilloEl técnico sale a defender a Pablo Barrios