Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Floresta ha hecho la parte difícil con Fluminense, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Floresta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla14/12/2026
Claudinei choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Bragantino le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Bismark está en ella.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 85, y ABC pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
$1.7M sobre la mesa de Cruzeiro. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
7.89, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $1.8M: un club que quiere a Kaique Kenji lo suficiente como para preguntar dos veces.
La oferta llegó a Guarani esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Rafinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla07/12/2026
Luis Cardozo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloGabriel Kazu se lleva el toque del técnico
PartidoEcuador de la liga: Floresta ocupa el puesto 9
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 Antônio Amaral salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Regates completados: 27. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Partido21/11/2026
Tras 10 partidos, Floresta vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 10 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Botafogo-PB; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Marco Antônio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Botafogo-PB se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla23/11/2026
Luis Cardozo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo23/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Antônio Amaral salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Floresta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla16/11/2026
Claudinei choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Reinaldo Dutra, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Aderlan entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matheus Martins está en ella.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Bismark: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Floresta necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Floresta saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Claudinei ha apuntado la fecha.
Nicolas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Floresta donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
15 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El banquillo09/11/2026
Bismark se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Floresta lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Antônio Amaral tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Júlio Ferrari
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Jean Mangabeira marcó, fue calificado con 7.80 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Aderlan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jean Mangabeira. 1‑0 ante Tombense, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla02/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Floresta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luis Cardozo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Nicolas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Nicolas. 1‑0 ante Londrina, y la ovación final fue sobre todo suya.
«La firma más fácil de mi carrera.» Aderlan y Floresta acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Antônio Amaral, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Aderlan tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
En breve
Notas de los jugadoresUna tarde de defensa para Marco Antônio
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 33 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Minuto 92, contra Maringá, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Hizo falta que Matheus Martins marcara para llevarse algo: 1‑1 ante Maringá, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo19/10/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Antônio Amaral no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Floresta tampoco lo escondía nadie.
Manoel tiene 36 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Floresta es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jean Mangabeira. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Calificado con 7.78. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Plantilla05/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Floresta
19 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo05/10/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Antônio Amaral fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Rafinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Antônio Amaral tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Ponte Preta defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Floresta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Antônio Amaral tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante CSA? El debate seguirá vivo el jueves.
El banquillo21/09/2026
Matheus Martins se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Floresta lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Ponte Preta, y hay un hombre en el vestuario de Floresta que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Plantilla21/09/2026
Primera camiseta del primer equipo para Luís Rangel
Todo debut es una pequeña historia sobre el futuro: Luís Rangel, 16 años, de los campos de la cantera al primer equipo. Sus padres, en la grada, guardarán el programa del partido.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.22 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Rafinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luís Rangel lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.73, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Anápolis tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Floresta cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Floresta, otra semana sin la firma de Nicolas.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Jean Mangabeira lo ha hecho, en Floresta, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Floresta, otra semana sin la firma de Jean Mangabeira.
Plantilla07/09/2026
19 caras nuevas y el Floresta todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Jean Mangabeira está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Hay goles que ganan partidos y goles que se los quitan a otro. Rafinha marcó en el minuto 88, Caxias ya pensaba en el viaje de vuelta, y el Floresta se lo llevó todo.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Higor Leite está viviendo esa versión en el Floresta, y suele notarse en el primer mes.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Leilson vuelve a ser jugador de Floresta, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Rafinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.13 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un punto rescatado en el minuto 92 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Floresta donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Daniel Troiano lo produjo, y el 9.34 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 10.00 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Nota de 7.93. Hay un tipo de atacante cuyo valor solo aparece cuando cuentas en qué participó en vez de qué remató, y este es el día en que ese argumento se demuestra solo.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Floresta y de Manaus por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Antônio Amaral sobre una tarde de 4‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Cedric estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Bernardo Jacob ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Floresta se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiepo, y el técnico lo permitió.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Roberto Figueiredo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Bruno Figueiredo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rafinha lo produjo, y el 8.88 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 9.10 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.
Plantilla03/08/2026
7 caras nuevas y el Floresta todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Antônio Amaral sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.