Giugliano entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Derrota por 1‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla20/09/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Matyáš Beran, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Giugliano irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla13/09/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vilius Armalas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Plantilla13/09/2032
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Giugliano
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
Directiva06/09/2032
Cierra el mercado en Giugliano: 21 de alta, 22 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 21; bajas, 22; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Linas Paulauskas lo ha hecho, en Giugliano, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torino conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva06/09/2032
Los sueldos se llevan el 159% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Ya van 22 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 15 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Giugliano no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Oleg Kuzmin vuelve a ser jugador de Giugliano, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
Dawid Kiedrowicz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/08/2032
Oleg Kuzmin consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Oleg Kuzmin acaba de firmar por el Giugliano y, por una vez, la respuesta importaba.
Directiva23/08/2032
5 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Giugliano
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 29 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
El acuerdo con Bologna está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Lumezzane lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/08/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Murilo está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ermin Mahmić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Giugliano ha hecho la parte difícil con Lumezzane, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Plantilla09/08/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torino conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva09/08/2032
En Giugliano el 153% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Giugliano todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Giugliano preguntó y Vicenza dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Plantilla02/08/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vilius Armalas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Giugliano, otra semana sin la firma de Isaac Prado.
Enea Gjumsi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Giugliano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Diego Russo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 4 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Giugliano saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloMatyáš Beran pide hablar con el técnico
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 59 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/07/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Giugliano preguntó y Catania dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Hace su trabajo y no se asienta. Giugliano iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Giugliano se está agotando.
Puesto 17 y 26 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Lorenzo Madia lo ha hecho, en Giugliano, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El acuerdo con Triestina está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Torino conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva12/07/2032
Los sueldos se llevan el 162% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Giugliano no han contestado, que también es una forma de contestar.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Giugliano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Giugliano ha hecho la parte difícil con Sorrento, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Giugliano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Modena conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Sorrento le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla21/06/2032
Valentino Vignali se lesiona los ligamentos de la rodilla: 20 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla21/06/2032
Afi Adebayo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A Guidonia Montecelio le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Valerio Gelli está en ella.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Giugliano se está agotando.
27 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Giugliano pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva14/06/2032
En Giugliano el 151% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Mercado14/06/2032
Matyáš Beran tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Giugliano ha sido explícito sobre la situación de Matyáš Beran, que es más de lo que reciben muchos.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A Fiorentina le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloMurilo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloAfi Adebayo llama a la puerta del técnico
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Giugliano pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Cristian Camacho lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Altamura esperando con una camiseta. En Giugliano nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Giugliano ha hecho la parte difícil con Guidonia Montecelio, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vilius Armalas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Giugliano saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloDario Coppola pide hablar con el técnico
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
Matyáš Beran y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla24/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo24/05/2032
Valerio Gelli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Giugliano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Dawid Kiedrowicz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/05/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva17/05/2032
Los sueldos se llevan el 152% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ermin Mahmić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Pasquale Piscitelli. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Isaac Prado ha apuntado la fecha.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Volodymyr Ivanychuk lo ha hecho, en Giugliano, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marco Caldore, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vilius Armalas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Murilo está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Giovanni Vaglica. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Antonino Caggiano ha apuntado la fecha.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Giugliano todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Vilius Armalas y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Un cambio en el banquillo no es una historia, son veinticinco. Esta es la de Murilo: era el jugador de alguien y ahora tiene que ser el de otro, empezando de cero.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Vilius Armalas entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ya van 21 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada26/04/2032
La afición se organiza contra la directiva de Giugliano
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Enea Gjumsi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
19 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Giugliano sabe decir en qué semana.
Diego Russo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Directiva19/04/2032
Los sueldos se tragan el 143% de los ingresos de Giugliano
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla12/04/2032
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Giugliano
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo12/04/2032
Murilo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Giugliano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Giovanni Vaglica. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Antonino Caggiano ha apuntado la fecha.
Ya van 18 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
400 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afi Adebayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Giugliano puede pedir y sube el sueldo que Joyce Anacoura puede exigir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Pedro Justiniano. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Giugliano. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Ya van 17 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva22/03/2032
El silencio de arriba empieza a sonar en Giugliano
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Directiva22/03/2032
Los sueldos se tragan el 150% de los ingresos de Giugliano
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Diego Russo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afi Adebayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francesco Purita, y el técnico lo permitió.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Ya van 14 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada01/03/2032
La afición se organiza contra la directiva de Giugliano
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Diego Russo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marco Caldore, y el técnico lo permitió.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Cavese tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
13 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla23/02/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva23/02/2032
En Giugliano el 137% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Valerio Gelli está en ella.
Ya van 12 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cremonese conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afi Adebayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo09/02/2032
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Cristian Camacho ante una sala que ya las había oído.
Un toque que no quería y un gol que entra en el acta con su nombre al lado. En Giugliano no le echarán la culpa esta noche, y a él no le hará falta que lo hagan.
Plantilla09/02/2032
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Giugliano
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo09/02/2032
Murilo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Giugliano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
9 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Giugliano sabe decir en qué semana.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva02/02/2032
Cierra el mercado en Giugliano: 4 de alta, 3 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 4; bajas, 3; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Pedro Justiniano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla02/02/2032
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
El acuerdo con Parma está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Benevento se llevó los puntos tras un 0‑2 que costará explicar en la grada.
Directiva26/01/2032
Los sueldos se tragan el 126% de los ingresos de Giugliano
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
En breve
PlantillaAfi Adebayo choca con un compañero por las exigencias
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Antonino Caggiano está viviendo esa versión en el Giugliano, y suele notarse en el primer mes.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Giugliano sabe decir en qué semana.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vicenza conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Diego Russo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
El acuerdo con Genoa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Giugliano sabe decir en qué semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
20 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
El banquilloDavid Lopez se lleva el toque del técnico
284Edición
El Heraldo de Giugliano
05/01/2032
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada05/01/2032
La afición se organiza contra la directiva de Giugliano
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Giugliano todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
Matyáš Beran y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los sueldos se llevan el 118% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo29/12/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Cristian Camacho salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
A Pasquale Piscitelli le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
En breve
El banquilloIsaac Prado, fuera tras una mala racha
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla22/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Pasquale Piscitelli. 1‑0 ante Foggia, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Cristian Camacho podía permitirse ser generoso.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afi Adebayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Giugliano no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Diego Russo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva01/12/2031
El silencio de arriba empieza a sonar en Giugliano
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva01/12/2031
Los sueldos se llevan el 109% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Giugliano le dijo a Joyce Anacoura que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Mirko Zorzi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla24/11/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Afi Adebayo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Cristian Camacho ante una sala que ya las había oído.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Diego Russo
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Valerio Gelli se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Giugliano lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 6 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Giugliano puede pedir y sube el sueldo que Joe Kizzi puede exigir.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Pasquale Piscitelli lo produjo, y el 8.96 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Pasquale Piscitelli. 2‑0 ante Sorrento, y la ovación final fue sobre todo suya.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Marco Caldore y Giugliano acuerdan 1 años más.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Diego Russo. 2‑1 ante Picerno, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afi Adebayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 partidos con estos colores. Una entrega así es cada temporada más rara, y la grada lo sabe.
Directiva03/11/2031
Los sueldos se llevan el 111% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.25 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Pedro Justiniano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla27/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Diego Russo. 2‑0 ante Altamura, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores27/10/2031
Diego Russo jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.22. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Cristian Camacho sobre una tarde de 2‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Calificado con 7.99. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo20/10/2031
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Cristian Camacho, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
El banquilloAfi Adebayo llama a la puerta del técnico
272Edición
El Heraldo de Giugliano
13/10/2031
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
La grada13/10/2031
La afición se organiza contra la directiva de Giugliano
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Diego Russo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Afi Adebayo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Pedro Justiniano firme algo — un contrato en Giugliano o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Afi Adebayo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Mirko Zorzi ha apuntado la fecha.
65 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
500 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva06/10/2031
Los sueldos se llevan el 108% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
64 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla29/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Cristian Camacho tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Valerio Gelli
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Isaac Prado
El banquilloMurilo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Matyáš Beran estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla22/09/2031
Afi Adebayo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Cristian Camacho tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En breve
PlantillaUn sistema nuevo se asienta en el Giugliano
Lo que vieneUn examen contra el mejor para Giugliano
61 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada15/09/2031
La afición se organiza contra la directiva de Giugliano
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una nota de 7.40, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo15/09/2031
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Cristian Camacho no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Giugliano tampoco lo escondía nadie.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Spezia conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Directiva08/09/2031
Los sueldos se tragan el 94% de los ingresos de Giugliano
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
El entrenador nuevo no hizo el once de la temporada pasada y le da igual qué pinta tenía. Joyce Anacoura se lo ha tomado como algo personal, en el mejor sentido, y en Giugliano están viendo una versión suya que el régimen anterior había dejado de ver.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Giugliano donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Matyáš Beran entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«He visto a esta plantilla. Hay más de lo que dice la tabla». Primera rueda de prensa, primera promesa: Cristian Camacho hizo la que hace todo técnico nuevo, y ahora viene la parte en la que se comprueba.
Directiva01/09/2031
Pasa el cierre con 16 de alta y 7 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Giugliano hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Michell Youssef lo ha hecho, en Giugliano, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Pedro Justiniano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla01/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Pisa conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
La operación con Bologna murió en la sala de fisioterapia. Nadie dirá qué se encontró y todo el fútbol lo sabrá antes del viernes.
Directiva25/08/2031
8 canteranos reciben dorsal del primer equipo en el Giugliano
La mañana en que el camino deja de ser un folleto y se convierte en una alineación. La mayoría no estará aquí dentro de tres años; todos han hecho ya la parte difícil, que era llegar a hoy.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Zammarini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Giugliano preguntó y Virtus Entella dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Riccardo Gamberini ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Roberto Bruno ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Cesare Barone es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Giugliano ha hecho la parte difícil con Bologna, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
A los 22 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Mirko Zorzi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Giugliano preguntó y Cesena dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 25 se supone que ya no se mejora, y no es así: 5 puntos mejor que hace un año. Les pasa a los que se toman en serio las partes aburridas.
Plantilla18/08/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Joe Kizzi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Giugliano saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Isaac Prado ha apuntado la fecha.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 4 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
10 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Plantilla11/08/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Cristian Camacho vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
El acuerdo con Pisa está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Giugliano preguntó y Parma dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Giugliano ha hecho la llamada a Bologna. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
En breve
El banquilloA Isaac Prado le han prometido minutos
El banquilloDiego Russo conserva el voto de su entrenador
260Edición
El Heraldo de Giugliano
21/07/2031
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada21/07/2031
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Pedro Justiniano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Enea Gjumsi tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Benevento conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una consulta de cesión a Parma: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 19 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Oliver Hewitt tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Arezzo conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Giugliano, otra semana sin la firma de Isaac Prado.
Una cláusula en la que alguien insistió hace años, en una negociación que nadie recuerda, acaba de pagarle al Giugliano $400.0K. Luciano Peluso se marchó hace mucho; el papel se quedó.
En breve
El banquilloAfi Adebayo llama a la puerta del técnico
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Giugliano se está agotando.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Cristian Camacho lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Plantilla07/07/2031
Valerio Gelli ha mejorado a los 25, y nadie lo esperaba
Las carreras deben estancarse y luego caer, y los que ignoran eso son siempre los que escuchaban en el entrenamiento. 3 puntos, a lo largo de meses, a una edad en la que la dirección suele ser una sola.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Giugliano.
Plantilla07/07/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva07/07/2031
Los sueldos se llevan el 90% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Giugliano lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Parma, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Giovanni Vaglica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cittadella conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
Diego Russo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Pedro Justiniano firme algo — un contrato en Giugliano o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
El banquilloEl técnico sale a defender a Marco Caldore
256Edición
El Heraldo de Giugliano
23/06/2031
De nuestro corresponsal de fútbolInquietud
La grada23/06/2031
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/06/2031
Afi Adebayo consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Afi Adebayo acaba de firmar por el Giugliano y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla23/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Roberto Zammarini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Giugliano preguntó y Sorrento dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A Hellas Verona le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Giugliano ha hecho la llamada a Parma. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Marco Caldore tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Giugliano no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Morgan Manyama entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Puesto 19 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
Giugliano preguntó y Benevento dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla16/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lev Maltsev está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Giugliano. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El Giugliano no lo retendrá fingiendo lo contrario.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
Directiva09/06/2031
El silencio de arriba empieza a sonar en Giugliano
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Plantilla09/06/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Directiva09/06/2031
Los sueldos se llevan el 95% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
A Sorrento le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enea Gjumsi, y el técnico lo permitió.
«He visto a esta plantilla. Hay más de lo que dice la tabla». Primera rueda de prensa, primera promesa: Cristian Camacho hizo la que hace todo técnico nuevo, y ahora viene la parte en la que se comprueba.
Pedro Justiniano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla02/06/2031
Diego Russo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A AC Milan le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
El banquillo02/06/2031
Un nuevo comienzo para Joyce Anacoura con el nuevo técnico
Nada reinicia una carrera como alguien que no puso el equipo la temporada pasada. Joyce Anacoura ha captado el mensaje, y el Giugliano está recibiendo una versión suya que el régimen anterior había dejado de ver.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Giugliano saben en cuál de las dos están.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Pedro Justiniano firme algo — un contrato en Giugliano o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La afición se organiza contra la directiva de Giugliano
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Diego Russo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Giugliano nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Russo, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergey Melnik entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Dmitriy Drobyshevskiy puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
11 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Plantilla12/05/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva12/05/2031
Los sueldos se llevan el 107% de lo que ingresa Giugliano
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Isaac Prado ha apuntado la fecha.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Interim Coach vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. DeAndre Tillman sale de esa comparación dentro del equipo, y el Giugliano se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
1‑4 para Siracusa, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Partido26/04/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el Giugliano
Ya van 6 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 57 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Valerio Gelli y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla21/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla14/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Isaac Prado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Giugliano, otra semana sin la firma de Joyce Anacoura.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tommaso Ferrari, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Joyce Anacoura entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Pasquale Piscitelli firme algo — un contrato en Giugliano o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Giugliano nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Lo siguiente, fuera de casa: Potenza, puesto 9. Los aficionados que viajen hablarán de ello toda la semana, y los que no mirarán el móvil a las cinco menos diez.
56 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
7 goles en un partido, Pasquale Piscitelli en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Giugliano ni a Foggia.
Plantilla07/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Giovanni Vaglica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mercado31/03/2031
Sergey Melnik tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Giugliano ha sido explícito sobre la situación de Sergey Melnik, que es más de lo que reciben muchos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Canteranos: 34, salidos de un departamento valorado hoy en 3 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
Ahora parece alguien que vive aquí y no alguien que viene a trabajar aquí. Ha costado casi toda una temporada, y en el Giugliano la diferencia se ve desde la última fila.
Ya van 55 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Giugliano y de Trapani por igual; los demás se lo pasaron en grande.
54 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Isaac Prado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Giugliano trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo17/03/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
A Isaac Prado le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Giugliano entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Joe Kizzi y Giugliano acuerdan 1 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Isaac Prado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Nota de 8.09: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Directiva10/03/2031
Los sueldos se tragan el 118% de los ingresos de Giugliano
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
En breve
El banquilloLa alineación lo dijo todo sobre Isaac Prado
52 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada03/03/2031
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos equipos de la parte baja, tres puntos, y una tarde que después describirá como una final por la permanencia quien la pierda.
El banquillo03/03/2031
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
PlantillaUn sitio en el once del mes para Dario Rizzi
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Sergey Melnik
51 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. DeAndre Tillman no lo necesitó: 7.82, y parecía el más cómodo del campo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Isaac Prado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Giugliano le dijo a Pasquale Piscitelli que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/02/2031
Isaac Prado choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Minuto 87, contra Monopoli, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Ya van 48 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Luca Gozza está viviendo esa versión en el Giugliano, y suele notarse en el primer mes.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
9 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
Giugliano preguntó y Venezia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Ya van 47 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
La grada03/02/2031
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
El cuerpo técnico se ha vaciado por completo y no había nadie interno a quien ascender, así que el club ha nombrado a un nombre que casi ningún aficionado reconocerá. De esto se sale; explicarlo no le gusta a nadie.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Alguien tiene que dar la alineación el sábado. Esta semana soy yo, y hasta ahí he pensado.» No hubo promesas en ninguna dirección, que es como suelen empezar estas cosas.
Directiva03/02/2031
Cierra el mercado en Giugliano: 1 de alta, 1 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 1; bajas, 1; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cesena conserva a su hombre, y Giugliano vuelve a una lista con un nombre tachado.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
Partido25/01/2031
Nadie fue capaz de dejar de marcar
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Giugliano y de Benevento por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Giugliano preguntó y Sassuolo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaIsaac Prado choca con un compañero por las exigencias
El banquilloIsaac Prado se lleva el toque del técnico
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Giugliano
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
La oferta de Casarano por Stijn Keller se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Giugliano preguntó y Benevento dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla20/01/2031
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Isaac Prado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 11 acciones, 6.79, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Pasquale Piscitelli lo produjo, y el 8.58 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Giugliano pueden fingir no haber oído.
Partido11/01/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el Giugliano
Ya van 7 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 41 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada06/01/2031
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
Partido04/01/2031
Ninguna portería a cero a la vista para el Giugliano
Ya van 6 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Giugliano ha hecho la parte difícil con Genoa, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Roberto Zammarini y Giugliano acuerdan 2 años más.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Puesto 19 y 4 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
6 goles en un partido, Thomas Boccia en el marcador y un resultado que parecerá una errata. Los neutrales no podían pedir más al Giugliano ni a Potenza.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Isaac Prado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Partido28/12/2030
Ninguna portería a cero a la vista para el Giugliano
Ya van 4 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
Ya van 38 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Notas de los jugadores23/12/2030
Thomas Boccia, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.74
Un 7.74 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 34 a cada buena tarde la llaman un viaje al pasado, y esta lo fue: 7.88, y nadie mejor sobre el campo.
Plantilla23/12/2030
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 86. Foggia tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 2‑2 ante Foggia deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo23/12/2030
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 2‑2, y en el vestuario de Giugliano tampoco lo escondía nadie.
Ya van 37 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 12 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 15 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Isaac Prado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Isaac Prado, y el técnico lo permitió.
El banquillo16/12/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Pasquale Piscitelli. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
36 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada09/12/2030
El ánimo en el Giugliano ha cambiado de naturaleza
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Giugliano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Giugliano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Isaac Prado y Giugliano acuerdan 2 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Isaac Prado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
35 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Directiva02/12/2030
El silencio de arriba empieza a sonar en Giugliano
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Interim Coach lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Giovanni Vaglica estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francesco Purita, y el técnico lo permitió.
Ya van 34 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.15 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Valerio Gelli estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
400 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla25/11/2030
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Giugliano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
21 días, dice la prueba, y las pruebas son más amables que la realidad. Los partidos de ese tramo acaban de convertirse en el trabajo de otro.
Plantilla18/11/2030
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmitriy Drobyshevskiy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Thomas Boccia entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Pasquale Piscitelli. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Ya van 33 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Valerio Gelli y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Giugliano trata con un hombre que quiere otro país.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Morgan Manyama, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
En breve
Partido¿Punto ganado o dos perdidos para Giugliano?
El banquilloThomas Boccia llama a la puerta del técnico
32 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 17 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
0‑5 para Monopoli, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.02 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Derrota por 2‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla04/11/2030
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Giovanni Vaglica está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joe Kizzi, y el técnico lo permitió.
30 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Giugliano tiene que sacar un resultado de donde sea.
11 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Giugliano, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Giugliano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
0‑1 para Altamura, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo28/10/2030
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Plantilla28/10/2030
Palabras en el entrenamiento del Giugliano sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dmitriy Drobyshevskiy está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.